PENSAR, DISEÑAR Y CREAR POLÍTICAS PÚBLICAS DESDE Y PARA EL TERRITORIO

Cuando pensamos en el desarrollo económico de un municipio, el camino a recorrer es amplio y variado, las herramientas que los estados pueden ofrecer, las voluntades que puede articular, los actores a los que acompañar y los caminos por abrir son infinitos.

En el Noroeste de la provincia de Buenos Aires pasamos del planificar al ejecutar, con la convicción de que para lograr integrar una política pública que acompañe y contenga el desarrollo económico, debíamos tener siempre una mirada de integración regional.

Uno de los momentos importantes en la trayectoria profesional de un funcionario público que tiene la responsabilidad del área de desarrollo económico de un municipio, es cuando tiene la posibilidad de aportar su mirada para desarrollar una política pública.

MOMENTO DESAFIANTE, MOTIVADOR Y ATEMORIZANTE

La pregunta siempre fue la misma: ¿Cómo se hace y qué es una política pública eficiente? Esto nos sucedió a un grupo de responsables de las áreas de desarrollo económico del noroeste de la provincia de Buenos Aires, allá por 2017.

Luego de haber transitado los primeros años de gestión estábamos en condiciones y teníamos el apoyo para desarrollar una política pública: ¿y ahora? Qué tener en cuenta, cómo pensarla y ejecutarla, para quiénes. Un centenar de preguntas se despertaron de inmediato, en cada charla y cada reunión, la idea despertaba alegrías y ansiedades.

Así nació Olimpiadas Emprendedoras, un programa que trabaja con distintas herramientas para acompañar a jóvenes de los últimos tres años del colegio secundario, para desarrollar las habilidades blandas necesarias y fundamentales al momento de emprender y pensar en su proyecto de vida futuro.

Con la metodología del aprendizaje lúdico y articulando en aquel momento con el sistema educativo formal, este programa se convirtió en el primer eslabón de una política pública, regional y de desarrollo económico y humano con gran impacto

Cualquier persona joven que lo desea, en cuarto año participa por primera vez, en quinto año vuelve a participar con un nivel de dificultad y desafío más alto, y durante su último año escolarizado puede volverse monitor del juego y acompañar a sus pares en el desarrollo, para así cerrar este círculo virtuoso.

OLIMPÍADAS EMPRENDEDORAS EN PRIMERA PERSONA

Francisco Chamusco, alumno de la ciudad de Trenque Lauquen, en Buenos Aires expresa: “Tomar decisiones, diseñar estrategias, analizar en qué invertir para activar los procesos que nos den los productos necesarios para obtener una idea innovadora, se vuelve más llevadero, divertido y facilita comparar el juego con la vida real”.

Por su parte Estrubia Veghetti Victoria, alumna de la localidad de San Justo, en Santa Fe comenta que: “A mí personalmente antes de jugarlo me generó un sentimiento de emoción y de curiosidad acerca de qué se trataba y cuando lo jugué me encantó ya que ponía muy en juego la cabeza y las estrategias de cada uno y en lo personal nunca jugué un juego así; es por eso que quedé muy contenta y satisfecha después de jugarlo”.

Este primer eslabón de una política pública de desarrollo emprendedor fue pensado desde el territorio y para el territorio. Nos animamos a salir de la caja y planificar en una política pública que no necesariamente mostrara resultados de impacto inmediatos, sino que apunte a sentar las bases de un impacto sostenible.

El futuro del mercado laboral es un debate constante, pero mientras hay posturas opuestas, existe un consenso en cuanto a que los sistemas educativos deben preparar a las personas para un panorama de incertidumbre y de producción cambiante.

Niños y niñas, adolescentes y jóvenes que actualmente están escolarizados trabajarán hasta el 2070, su educación deberá reflejar las necesidades del futuro. Los trabajos del futuro -y muchos de los actuales también- requieren de profesionales con capacidad de adaptarse, aprender continuamente, pensar de manera crítica e innovadora, trabajar de manera colaborativa.

Todas cualidades mucho más asociadas al desarrollo de habilidades blandas o socioemocionales, que a conocimientos técnicos específicos.

A la hora de pensar estrategias integrales para el fomento de la cultura emprendedora en los jóvenes, existen escasos espacios de articulación entre las distintas áreas que abordan el desafío. Los sistemas educativos están realizando la transición de una currícula basada en el conocimiento a una que valora las habilidades, por otro lado, las áreas de desarrollo económico tienen poca llegada a los jóvenes y ese desarrollo depende en gran medida de trabajar en la sensibilización de la temática.

El rol de los gobiernos locales es fundamental para la construcción de programas que se ajusten a las necesidades del territorio y construyan bases sólidas en sus ciudadanos, fomentando junto a otros actores de la sociedad civil, empresas, otros niveles de gobierno, academia, un terreno fértil para la construcción de ciudades emprendedoras.

En este sentido, las Olimpíadas Emprendedoras proponen, con un abordaje innovador, mediante el aprendizaje lúdico, trabajar el emprendedurismo potenciando las habilidades blandas en jóvenes.

* Por Clarisa Fabris Arnaiz, Facilitadora de Programas Ciudades Emprendedoras y Olimpiadas Emprendedoras