El camionero que viajaba por la ruta nacional 5 en inmediaciones de la planta láctea de La Serenísima declaró que “había más motos que luces” en la picada que terminó con la vida de Nicolás Agustín Guiyelo (19), y el dato podría agravar la situación de los acusados.

El testimonio del camionero, un chofer domiciliado en Juan José Paso, que se dirigía desde Beruti hacia Trenque Lauquen, es clave en el expediente ya que por la ubicación que tenía al momento del siniestro pudo ver con claridad (a pesar de la nocturnidad) la secuencia de los hechos.
El camionero vio de frente todo lo que pasó y frenó en la banquina cuando escuchó que una de las motos había impactado en uno de sus laterales, tras el choque entre ellas.
Además, ya quedó establecido que eran al menos 4 y no 3 las motos que iban en la picada ya que se identificó a Juan Torres como el conductor de una cuarta motocicleta que venía un poco más atrás que las tres primeras tripuladas por Germán Vergniaud, David Morel y Juan Pedro Godoy.

Vergniaud se desplazaba en una Honda Tornado 250, y se supone que sería el que embistió a la moto de los hermanos Nicolás Agustín y Luciano Guiyelo, aunque los peritos realizan pruebas de transferencia de pintura para darle certeza científica al dato.
Por su parte, Godoy iba en una Honda Tornado, Morel en una Yamaha ZF 250, y Torres en una Honda 250.
Y los hermanos Guiyelo intentaron cruzar la ruta 5 por la calle Llambías hacia la estación de servicio ubicada en la mano contraria desplazándose en una Suzuki AX 100, que quedó destrozada.