PROLIM Y LOS HORNOS: UN EMBLEMA QUE INICIÓ EN 1995 Y HOY RECUPERA LA TECNOLOGÍA DE PUNTA

La estructura que lo alberga es un espacio que tiene 16 por 20 metros cubiertos con conexión de gas industrial e instalación eléctrica industrial. Tiene dos playones para el lavado y recepción de los vehículos. También fueron conectados contenedores refrigerados donde se reservarán los residuos patogénicos

El Prolim contaba con dos hornos pirolíticos adquiridos en 1995 y en estos 24 años fueron reparados en varias oportunidades, hasta que su vida útil se agotó sin tener nunca la habilitación de parte del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).

Esos hornos servían para el tratamiento de los residuos patológicos de carácter hospitalario, como jeringas, guantes usados, restos de sangre, fluidos, elementos cortopunzantes contaminados y todo aquel material que hubiera tenido contacto con microorganismos potencialmente patógenos.

Con la incineración se obtiene la eliminación absoluta de los gérmenes y tóxicos sin dañar el medio ambiente ya que las cenizas que quedan luego del proceso son estériles e inocuas.

El nuevo horno fue adquirido a la empresa INCOL, con sede en San Martín, provincia de Buenos Aires, y una vez en Trenque Lauquen personal especializado, con la ayuda de una grúa de gran tamaño –sólo una de las partes pesa ocho mil kilos y el equipo en total, unos 22 mil kilos-, lo descargó en el Prolim. Luego del montaje mecánico, se realizó la instalación electrónica del horno.

Posteriormente la empresa MEGA Ingeniería, que ganó la licitación, hizo la conexión y colocó dos estaciones de regulación de gas.

La estructura que lo alberga es un espacio que tiene 16 por 20 metros cubiertos con conexión de gas industrial e instalación eléctrica industrial. Además cuenta con dos portones, una altura desde los cinco (5) a siete (7) metros y también oficinas y una sala de control. Son 320 metros cuadrados de galpón y 25 de oficina. Dos playones para el lavado y recepción de los vehículos de 220 metros cuadrados cada uno. También fueron conectados contenedores refrigerados donde se reservarán los residuos patogénicos.

En enero pasado, junto a representantes de las empresas Camuzzi Gas Pampeana, Incol y Mega Ingeniería, el área de Ambiente y Desarrollo Sustentable realizó una prueba piloto del nuevo horno pirolítico, con la intención de evaluar su funcionamiento, tras la aprobación del Centro de Tratamiento de Residuos por parte del OPDS.

La puesta en funcionamiento del nuevo horno pirolítico es uno de los aspectos clave en el marco del proyecto del Polo Ambiental Integral en el que se asentarán diferentes emprendimientos municipales relacionadas a la separación y ordenamiento de residuos sólidos urbanos y su puesta en valor para la comercialización como así también iniciativas relacionadas a la investigación y desarrollo.