“Sí… quiero”: Casarse por Iglesia está de moda en Trenque Lauquen

En 2017 se casaron el 20 por ciento más de parejas que en 2016.

Parroquia

Son dos. Se miran fijo. Apenas bajan la vista para tomar la alianza pero mientras se la colocan uno a otro, la mirada vuelve a los ojos. El corazón late acelerado. El sacerdote hace la declaración oficial y los bendice. El Crucificado asiente desde lo Alto. La Dolorosa posa su suave manto. Hay aplausos y ellos se besan, con los ojos cerrados. Es un beso con otro sentimiento. Caminan para salir a paso lento pero nervioso de la Parroquia… Ahora esa relación que se unió en el amor está consagrada a la mirada de Dios. Una nueva forma de vida se inicia… Un nuevo camino para recorrer en familia…

En Trenque Lauquen el “sí quiero” es cada vez más popular. Es que contrariamente a lo que se podría imaginar, en 2017 se casaron más parejas que el año anterior, y en lo que va de 2018 ya se unieron la mitad de las parejas que lo hicieron todo el año pasado.

De acuerdo a datos oficiales de la Parroquia de Trenque Lauquen, en 2016 se casaron ante Dios 37 novios, y en 2017 esa cifra trepó a 44, un 20 por ciento más. Y entre enero y febrero hubo 20 parejas que se casaron en el templo por lo que se estima que se superará a fin de año la cifra de 2017.

“Ellos saben que el matrimonio consagrado por Dios y la Virgen les va a permitir saborear las cosas importantes de la vida, y es algo que ellos buscan y aquí encuentran”, se confiesa el padre Juan Pellegrino, cura párroco de Trenque Lauquen.

Pero que se casen más parejas no significa que se cumplan más sueños de princesas como el imaginario social impone. El 60 por ciento de los nuevos matrimonios llegan al altar con hijos y un largo tiempo de convivencia. Hay casos de hombres y mujeres que en su unión anterior no recibieron el sacramento y ahora quieren casarse ante Dios con su nuevo amor. Muchas veces es ella la que impulsa la celebración, pocas él y hay casos donde los hijos les piden a sus padres que se casen.

Cada matrimonio tiene sus historias anteriores. En la actualidad, llegan a la bendición con hijos de ella, con hijos de él o con hijos de ambos. Son familias ensambladas, ahora consagradas.

“Chicos de 20 a 30 años son pocos los que vienen a pedir el casamiento. Y muchos se casan sin alfombra roja y sin vestido blanco”, explica mientras levanta las cejas asombrado el cura párroco. Pero… La mujer puede casarse sin vestido blanco? “Claro que sí”, responde Pellegrino contundente y agrega: “ha habido casamientos con testigos y un par de familiares, sin fiestas multitudinarias. Si nos piden que no pongamos la alfombra roja no la ponemos, y la vestimenta es una convención social, no son exigencias de la Iglesia”.

Para el sacerdote hay otro dato importante: “los novios llegan muy fortalecidos al altar, ahora participan mucho de la celebración, están más convencidos que en otras épocas… Se casan con convicciones firmes y eso los hace fuertes”.

Incluso en la Parroquia local ha habido casamientos mixtos donde un integrante de la pareja es católico y el otro es evangélico, protestante o ateo. Eso también está permitido y si bien no es lo habitual, ha pasado.

“Que haya cada vez más casamientos en nuestra comunidad es un signo, algo muy positivo para el espíritu común. No significa que luego no haya conflictos o crisis en las parejas, pero la vida (y especialmente los momentos más duros) tiene otro sabor, otro aroma porque la mano cariñosa del Señor estará ahí para consolar y alentar”, cierra Juan Pellegrino mientras se acomoda el atuendo y acelera el paso… rumbo al altar donde hará feliz a otra familia con la consagración del matrimonio.