
Unos 40 trabajadores recibieron telegrama de suspensión de sus tareas y la traza quedó con montículos de tierra sin acomodar y zanjas sin señalizar a los costados tras la decisión de la empresa contratista de la Ruta del Cereal de detener la obra para pedir una redeterminación de los precios acordados con el gobierno de la provincia de Buenos Aires.
En ese universo, también se suspendieron las viandas a las cocineras de los pueblos cercanos a la ruta y solo 6 trabajadores quedaron en una “cuadrilla de mantenimiento”.

“La empresa nos dijo que en uno o dos meses recién podrían reactivar la obra si acuerdan los nuevos precios con la provincia”, comentó uno de los operarios a DataTrenque.
El panorama de hoy ocurre a dos meses de haberse anunciado la puesta en marcha de las obras de pavimentación de 47,4 kilómetros que completarán la Ruta del Cereal, una obra clave en el noroeste bonaerense.

Si bien la obra comenzó a ejecutarse en marzo con los primeros movimientos de suelo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó el 14 de junio en Daireaux el acto de puesta en marcha de la pavimentación que completarían los 96 kilómetros del trayecto.
Con una inversión de $ 1.913 millones, la ruta apunta a beneficiar a unos 40.000 habitantes ya que facilitará el transporte de producción para la zona de los puertos de Bahía Blanca y Quequén. En concreto, conecta a la ruta provincial 86 y a la nacional 33 y atraviesa unas 650.000 hectáreas de los distritos de Daireaux, Trenque Lauquen, Guaminí, Tres Lomas y Pehuajó. En la zona se produce soja, maíz, trigo y girasol. Además, circulan más de un cuarto de millón de cabezas de ganado por año y hay alrededor de 40 tambos.

Las obras, que ahora se encuentran en “stand by”, incluyen la repavimentación del camino que conecta a Garré con la ruta nacional 33; señalamiento horizontal y vertical; materialización de banquinas de tierra; alcantarillado; y construcción de terraplenes para asegurar el acceso a los campos linderos.

CON INFORMACIÓN DE AGENCIA DIB