Murió Néstor Eduardo Tacunau, más conocido como “Cacho”, quien junto a su hermano Nelson Abel, ambos nacidos en Trenque Lauquen, integraron un dúo de los más reconocidos del folklore nacional, que además extendieron a exitosas presentaciones en el exterior.

A su ciudad natal siempre regresaban para ofrecer sus recitales y abrazarse con sus múltiples amigos, que decidieron homenajearlos con un monolito que reproduce una guitarra, el instrumento que fue parte inseparable de sus vidas, a metros de la esquina de 9 de Julio y Di Gerónimo, frente a lo que fue el “Bar Quique”, y anteriormente, el hogar en el que nacieron.
Precisamente, ese día de asado y guitarreada de por medio, reconocieron el lugar como “nuestro rancho” y señalando un lugar no pudieron esquivar el recuerdo “aquí la abuela tenía la huerta”. Con ella quedaron a su cargo, cada vez que sus padres Domingo y Onorina Leoní Guillot, salían a recorrer los pueblos, yendo a hoteles y confiterías, y cobrando lo que se podía.

Mientras cursaban sus estudios primarios en la escuela 2, debían aprender las lecciones de música preparadas para ellos por su padre, un guitarrero “orejero” y exigente, que pretendía que sus hijos continuaron con su legado, y vaya si lo logró.
Nelson y Cacho, conformaron junto a él “Los Boyeritos”, y ya como dúo en Buenos Aires se identificaron como “Los Reseros Pampeanos”, cubriendo los intervalos en los cines, entre otras presentaciones.
Cacho, después del servicio militar, trabajó en una fundición de aluminio en la Capital Federal, y se reintegra a la música con su amigo Emilio Floreal, un cantor de tangos. Posteriormente se radica en Pico Truncado (Santa Cruz), y sin olvidar la guitarra, y para completar su subsistencia, se dedica a vender ropa en los campamentos petroleros.
En 1966 se reencuentra con su hermano Nelson, ya para conformar los definitivos “Indios Tacunau”. En 1968 se presentan en el emblemático Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde son consagrados como la revelación del mismo, especialmente por la ejecución de “La Marcha de San Lorenzo”, la que, a partir de entonces se convirtió en el clásico del dúo, que reproducen, junto a un amplio repertorio, conformado por ritmos de todas nuestras regiones, en festivales y demás apariciones en público.

Viajan con su música a Chile, Uruguay, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Estados Unidos, Canadá, y Japón en tres ocasiones. Varios discos grabados y enormes reconocimientos, como el ser distinguidos con una calle en nuestra ciudad, declarados “Ciudadanos Ilustres” por el Concejo Deliberante local, y otra honorable condecoración “por su trayectoria artística” otorgada por el Senado de la Nación.
Cacho estaba casado con Stella Maris Tessori, con la que concibieron dos hijas, Silvana y Flavia Daniela. Su muerte le pone un luto enorme a nuestra ciudad, que lo cobijó junto a Nelson, como dos de sus hijos más dilectos y admirados.