Tres efectivos policiales que se desempeñaron en la Comisaría Primera de Trenque Lauquen serán sometidos este viernes a un juicio oral y público por el presunto cobro ilegal de $30.000 al dueño de un supermercado chino a cambio de no infraccionarlo por vender alcohol en horario prohibido.
Los tres agentes, que en ese momento eran efectivos “de calle” de la Seccional, están acusados del delito de “concusión”, que contempla una pena de 2 a 6 años de prisión y la inhabilitación absoluta perpetua.

La causa fue investigada por la UFI N° 5, a cargo del fiscal Manuel Iglesias; y el abogado defensor de los efectivos es Mario Martín. El juicio se desarrollará desde este viernes en la sala del Juzgado Correccional N° 1 de Trenque Lauquen y será presidido por el magistrado Juan Martín Garriz. Se espera que atestigüen unas 25 personas, e incluso estará presente un traductor que fue contratado para interpretar a la víctima, de origen asiático y residente en nuestra ciudad.
Entre los testigos figuran autoridades policiales locales y departamentales, y el comisario Marco Antonio Arregui quien por entonces impulsó la denuncia para investigar a sus subordinados al enterarse de versiones del hecho.

En su momento, funcionarios judiciales al mando de Iglesias realizaron un allanamiento de urgencia que permitió secuestrar las grabaciones de las cámaras de seguridad del súper chino, la pieza clave de la pesquisa, dónde se vería el momento de la “transacción”.
En marzo del 2021, los tres efectivos mencionados fueron desafectados del servicio por la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad en el marco de la investigación.
EL CASO Y LA INVESTIGACIÓN

De acuerdo a la acusación de la fiscalía, el día 16 de noviembre de 2018 cerca de las 21:00, el por entonces Jefe del Gabinete Preventivo Operativo de la Comisaría Primera, el sargento Juan Martín Calcagni, y los oficiales a su mando Juan Manuel Moreno y Jorge Bengochea, en el ejercicio de sus funciones como integrantes de la Policía de la provincia de Buenos Aires, en un control de nocturnidad de rutina por venta de bebidas alcohólicas de la ciudad de Trenque Lauquen, fueron al Supermercado “Asia”, de Belgrano y Sarmiento, y le exigieron al dueño del comercio que les entregara $30.000 a cambio de no multarlo y evitar la clausura del negocio tras supuestamente detectar que estaba cometiendo una infracción por violar las reglamentaciones de venta de alcohol, algo a lo que el comerciante accedió, aunque sin entregarle el total del dinero solicitado.

El “operativo”, del cual no quedó constancia oficial en ningún acta, se pudo advertir con claridad en las cámaras de seguridad que revelaron los movimientos de cada uno de los agentes policiales: mientras que Bengoechea custodiaba la puerta del local y retenía a una persona que salía del local, Calcagni controlaba desde un patrullero en la calle y Moreno ingresaba al supermercado para exigirle al comerciante asiático que le entregara el dinero en papeles en efectivo, quien finalmente accedió “por temor a su autoridad”.
Los tres efectivos ahora deberán someterse al último tramo del debido proceso, donde se escucharán las versiones de los testigos incluidos en el expediente, la acusación del Ministerio Público Fiscal y las líneas de la defensa, para luego llegar a conocer el veredicto de primera instancia, días más adelante.