Hernán “Sechu” Martín hace un freno en su intensa actividad creativa y cultural para contar que cada vez sus colores viajan más lejos y que desde hace un tiempo dejó guardada en un baúl aquella idea de emigrar de Trenque Lauquen por falta de trabajo.

Con días intensos que lo llevan de Trenque a 30 de Agosto y de ahí a Fortín Olavarría y América, para seguir ampliando las fronteras, “Sechu” viene de dos años de multiplicar figuras, colores, sueños e ilusiones en todo tipo de muro, incluso en patios, junto a piscinas, para decorar los espacios y lograr ambientes agradables para pasar los mejores momentos.

“He pintado mucho en patios, en domicilios particulares, y también en comercios, ahora en una cervecería en 30 de Agosto donde se juega mucho con los movimientos y colores”, explica el artista en contacto con DataTrenque.
“Sechu” cuenta que las tendencias actuales son “naturaleza, flores, vegetación, mucho verde combinado con colores que muestren alegría y al mismo tiempo paz”.

Pinceles, rodillos, acrílicos de colores y finalmente laca o barniz para proteger la obra, esos son los argumentos, las herramientas que el artista pone a disposición de la creatividad y las ideas de aquellos que lo buscan, con un aporte propio y un toque personal que van como marca registrada.
“A veces la gente llega con una idea, generalmente es así porque tienen un espacio y buscan algo para darle más vida a ese lugar, y con esa idea trabajo en un boceto donde le pongo mi arte, le agrego matices y va quedando el proyecto final que luego se plasma en los muros”, comenta “Sechu”.

El muralista también ha intervenido en pisos, aunque aclara que “mayormente son muros verticales donde solicitan los trabajos”. La paleta de colores depende de cada ocasión, de cada proyecto, y de la impronta que se busque darle al espacio, aunque siempre trata de ir por la idea de dejar un rastro de alegría en cada creación.
Pintó techos, fue uno de los artistas centrales de la obra de remodelación del renovado Teatro Español, un trabajo de mucha exigencia, y también en domicilios y comercios. En la ciudad de América intervino en las paredes del pasaje del Barrio Obrero, y ahora en Fortín Olavarría trabajará en las instalaciones de un Taller Protegido y un Jardín de Infantes.

Si bien reconoce que “el arte callejero ayudó a que el muralismo vuelva a surgir”, revela que “las técnicas del muralismo tienen otro contenido y entre sus objetivos está dejar un mensaje o transmitir una emoción”. Algo que se puede ver en la vía pública y en distintos espacios de Trenque Lauquen con más de 80 obras distribuidas por la ciudad, denominada como la Capital Provincial de los Murales y la cuna de este movimiento que se extiende más allá de los límites de nuestro país.

“Desde hace dos años que no he parado nunca”, confiesa “Sechu” que se apronta a seguir entre pinceles y acrílicos dando vida con nuevas ideas a los muros, estén donde estén…
