STELLA LANCUBA CONFIRMA QUE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL APLICADA A LA FERTILIZACIÓN ASISTIDA LOGRA TRATAMIENTOS MÁS EXITOSOS Y BENEFICIA EL ESTADO EMOCIONAL DE LA MUJER

La Dra. Stella Maris Lancuba es una de las más prestigiosas profesionales argentinas en el área de la medicina reproductiva. Trenquelauquense de nacimiento, aquí realizó sus estudios primarios y secundarios, alcanzando en la Universidad de Buenos Aires (UBA) su doctorado de médica.

Desde hace 30 años se halla dedicada a la investigación y atención de la fertilidad asistida, como Directora de CIMER (Centro de Investigación de Medicina Reproductiva), tarea por la que ha recibido numerosas distinciones como reconocimiento en nuestro país, incluida su ciudad, y en el extranjero. Italia, Inglaterra, España y Estados Unidos se cuentan entre los lugares del globo donde realizó maestrías sobre la materia.

Autora de un consultado libro de la especialidad, escribe además para diversas publicaciones científicas del mundo. Presidió la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, e integra otras entidades en ese mismo ámbito. Hace unos días obtuvo la recertificación de su especialidad otorgada por la Academia Nacional de Medicina.

EL PLUS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Su regreso, siempre, a su ciudad natal

La Dra. Lancuba no olvida sus orígenes, y vuelve a su ciudad natal cada vez que el cúmulo de sus múltiples obligaciones se lo permiten. Así, aprovechando este fin de semana largo, estuvo en Trenque Lauquen, y en diálogo con DataTrenque, se manifestó entusiastamente sobre el desarrollo de la inteligencia artificial en el mejoramiento sustancial de la técnica de la fertilización asistida, que ya aplica en su centro de salud en el barrio porteño de Colegiales.

Explica que “una de las problemáticas en el mundo de hoy es la postergación de la maternidad, y estadísticamente todos los registros epidemiológicos muestran que la edad del primer parto se va retrasando a una edad cercana a los 32 años, influyendo paralelamente en el decrecimiento de la tasa de natalidad en todo el planeta”

Juzga que la demora en ser madre “tiene un impacto negativo en los tratamientos de fertilización, los que son altamente efectivos en mujeres menores de 35 años, pero la edad promedio para realizarlo en Argentina es luego de los 38 años, lo que hace que las tasas de implantación embrionaria sean menos eficientes, y que las mujeres se expongan a sucesivas transferencias embrionarias para lograr la viabilidad fetal”.

La experiencia de la Dra. Lancuba, la lleva a reflexionar sobre “el alto impacto emocional en términos de frustración, ansiedad, y abandono de tratamientos, porque le cuesta mucho a la mujer transitar esta etapa negativa de la pérdida embrionaria en edades superiores a los 38 años”. Añade que “también para nosotros los profesionales es muy frustrante que las pacientes pasen por ese resultado negativo”

UN ARMA MUY EFECTIVA
La Dra. Lancuba se pregunta entonces “¿cómo se resuelve esto?”, y ejemplifica que “tenemos un arma tecnológica para resolver este problema, ya que poseemos una herramienta muy efectiva que es la inteligencia artificial, la cual nos permite seleccionar los mejores óvulos o espermatozoides para generar embriones, y tener una precisión sobre cuáles serán los que van a generar exitosamente los que se implantan”.

La Dra. Lancuba recibe la recertificación de su especialidad en la Academia Nacional de Medicina

Remarca que “esto hace que una mujer que realiza un tratamiento de fertilización asistida disminuya significativamente los fracasos de implantación, al evitar realizar transferencias sucesivas ineficientes, haciendo que el tratamiento sea exitoso”

Por ello sostiene como conclusión que “la inteligencia artificial es la herramienta más poderosa que hoy tenemos en la especialidad para evitar, entre otros méritos, el impacto emocional negativo en las pacientes sometidas al tratamiento”.