El más histórico de los hoteles de la ciudad dejará de alojar a pasajeros de breves estadías para albergar a personas de edad con permanencias más prolongadas. Se trata del antiguo Hotel Trenque Lauquen, cuyo propietario acaba de alquilarlo para el funcionamiento de un Hogar para Adultos Mayores, que desde hace pocos días ha iniciado su actividad allí.

El hotel, un clásico trenquelauquense, que, no obstante hallarse ubicado estratégicamente en la céntrica esquina de San Martín y Mitre, fue perdiendo con los años su natural clientela. Los cambios de época impusieron otras modalidades de hospedaje, como la locación de departamentos por día o de confortables cabañas con la incorporación de atractivos amenities, entre ellos, parrillas y piscinas, que fueron sustituyendo el interés por los hoteles que perdieron modernidad.
El Hotel Trenque Lauquen, que cuenta con 30 habitaciones en dos plantas, y en su época de esplendor, un prestigioso comedor, supo tener, años atrás, colmada su capacidad, sobre todo, por la presencia permanente de los llamados “viajantes”, que llegaban para vender en los comercios locales los productos de las fábricas y mayoristas que representaban.
UNA CANCIÓN
Hoy, la tecnología, el teléfono celular de atención inmediata y el uso de internet para hacer los pedidos de la mercadería necesaria, con su rápida entrega por las empresas del rubro de distribución, prácticamente extinguió esta categoría de viajeros, cuya importancia quedó evidenciada en nuestra ciudad, cuando los bandoneonistas Esteban Bellagamba y Antonio Citarella, integrantes de la histórica orquesta “Los de Laguna Redonda” le dedicaron una página que titularon “La canción del viajante”, con letra de Carmelo Santiago, esposo de la celebrada actriz humorística Niní Marshall.

La ciudad, así como perdió tiempo atrás, otro importante alojamiento como el Hotel El Faro, hoy rodeado de un tosco cerco metálico para evitar que el ingreso de intrusos hacia el interior vacío cometa actos de vandalismo, también deja otro significativo rastro de su historia, el del Hotel Trenque Lauquen, que ha devenido ahora en un reconvertido emprendimiento.
El edificio fue construido en 1929, es decir, hace 95 años, tuvo distintos propietarios y denominado en anteriores etapas como Francés y La Armonía. En su desarrollo acumula algunas particularidades gratas, como el nacimiento de un bebé en una habitación ocupada por una embarazada, y otras trágicas, como el fallecimiento de un pasajero, víctima de un letal infarto, y de otro, que decidió quitarse la vida, descerrajándose un balazo en la sien.
PASAJEROS FAMOSOS
El hotel fue elegido por famosos personajes para pasar algunas horas de estadía. Desde políticos como Arturo Frondizi, Ricardo Balbín, y Andrés Framini, durante el transcurso de campañas electorales, pasando por artistas como Aníbal Troilo, Palito Ortega, José Basso, Jorge Cafrune, Horacio Guarany, Antonio Tormo, y Alberto Castillo, hasta deportistas como los hermanos automovilistas Dante y Torcuato Emiliozzi, y Diego Maradona, cuando muy juvenil viajó con Argentinos Juniors para disputar un partido con Ferro Carril Oeste. También se hospedó el plantel brasileño del Gremio de Porto Alegre que vino para jugar con Argentino. Previamente coparon alegremente el hotel, a la cadencia de su música y bailes.

El afamado comedor fue un lugar para el disfrute del buen comer, atendido por solícitos mozos como Vidal Panadero, Rogelio Pérez, Nicanor Paz, y Carlos Maidana, entre otros. Registra el peculiar hecho de que allí almorzó el ex presidente Alejandro Lanusse, coincidentemente con el día del fallecimiento del general Perón. Lo acompañaban su esposa, un hijo, y tres custodios, y venían de Beruti, de la estancia familiar “Los Pastizales”.
Otro de los recalaba por el comedor habitualmente fue el ex boxeador Luis Angel Firpo, aquel que estuvo a punto de ser campeón mundial de los pesos pesados, al enfrentar al norteamericano Jack Dempsey, a quien arrojó incluso fuera del ring. Ya evolucionado en poderoso hacendado, solía visitar Trenque Lauquen, a comprar o vender animales en los remates que se realizaban en el predio de la Sociedad Rural.
Toda una historia que circula por cada uno de sus ambientes, Ahora empieza otra, esta vez reservada a adultos mayores que necesitan del cariño y el esencial auxilio en la prolongación de sus días.