El Episcopado invitó a todas las comunidades a “unirse en oración” para pedir “una pronta recuperación del Papa”

En distintas parroquias y catedrales del país se pusieron en marcha cadenas de oración, vigilias y misas para rezar por la salud del papa Francisco, ante el severo cuadro de infección respiratoria que obligó el viernes pasado a su internación en el Policlínico Agostino Gemelli, de Roma. El habitual pedido que el Papa transmite a sus colaboradores y visitantes – “Recen por mí”- cobra tal vez más actualidad, luego de que el Vaticano confirmara que el pontífice padece una neumonía bilateral.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, dispuso que en todas las misas que se celebren este miércoles en las iglesias, capillas y sedes de instituciones religiosas en la jurisdicción porteña se rece por la salud del Papa y “se pida a Dios que lo fortalezca y lo sostenga en el desempeño del ministerio que él mismo le confió”.

En así que, la Diócesis de Nueve de Julio se une en oración y nos invita a orar por la pronta mejoría del Papa Francisco y Trenque como parte de ella.
La Conferencia Episcopal Argentina, que preside el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, invitó también a todas las comunidades a “unirse en oración por la salud del papa Francisco, pidiendo al Señor que le conceda una pronta recuperación”.
“Con gratitud por su servicio incansable a la Iglesia y al mundo, lo acompañamos espiritualmente en este momento de internación y reposo”, expresó el Episcopado en un comunicado, que lleva la firma del arzobispo Colombo y del secretario general del Episcopado y obispo auxiliar de San Isidro, Raúl Pizarro.

En la nota, el Episcopado pide la intercesión de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, para que “asista al sucesor de Pedro en su recuperación.”
En el mismo sentido, los curas y las comunidades de villas y barrios populares iniciaron este martes un “triduo de misas” para pedir por la salud de Francisco, de 88 años, que se completará con celebraciones que se harán el miércoles y el jueves. La intención es “pedir por la salud de nuestro querido papa Francisco, quien encarna y hace trascender magníficamente “una Iglesia pobre para los pobres, como añoró desde el primer día”.