UN GUAMINENSE FUE EL PRIMER ARGENTINO EN LLEGAR A MALVINAS RECLAMANDO NUESTRA SOBERANÍA

No sólo la cantante Nelly Omar, por la que se reclama inútilmente desde hace una década la construcción de un museo, que deberá contener todas sus pertenencias donadas por testamento, tiene a Guaminí como una de sus históricas leyendas. Surge también en un héroe que tal vez, los vecinos del lugar han olvidado, y que una nota del diario “La Nación”, firmada por la periodista Constanza Bengochea pone de manifiesto.

Fitzgerald, antes de partir, con la bandera argentina en sus manos

Se trata de Miguel Fitzgerald, el menor de dos hijos de un matrimonio de irlandeses. En Guaminí vivió su infancia, y luego la familia se afincó en Buenos Aires. ¿Qué abona la importancia de este nombre? La respuesta es que hace 60 años completó la hazaña de ser el primer argentino que voló solo a las Islas Malvinas, plantó la bandera nacional, y dejó el reclamo por nuestra soberanía.

Para ello reacondicionó un avión monomotor Cessna 185, que bautizó “Luis Vernet” en honor al primer comandante político de las islas, y para alcanzar su objetivo, agregó dos tanques de combustible extras, en lugar de los asientos, lo que le daría una autonomía de doce horas de vuelo.

BANDERA Y MENSAJE
Despegó desde el aeródromo de Monte Grande rumbo a Trelew. Al día siguiente continuó para arribar a Río Gallegos. Recién entonces comenzaría el verdadero desafío: atravesar unos 550 kilómetros sobre el mar para descender en Malvinas.

Después de poco más de tres horas de vuelo, hizo contacto visual con las islas. Cuando se preparaba para aterrizar, un denso manto de nubes le impidió ver el suelo, recobrando altura a la espera que despejaran. Al encontrar un claro, tras dos virajes previos sobre el pueblo, posó su avión en una pista precaria que se utilizaba para carreras de caballos. Fue el 8 de septiembre de 1964, coincidente con su cumpleaños número 38.

Bajó del Cessna, sin apagar el motor, con una bandera argentina que colgó de un alambrado que halló a pocos metros. Algunos vecinos se le acercaron, los saludó y les entregó un mensaje dirigido al gobernador que en un fragmento expresaba “la irrevocable determinación de quienes como yo han dispuesto poner término a la tercera invasión inglesa a territorio argentino…”

La portada del diario Crónica

De inmediato regresó al avión y emprendió el retorno a Río Gallegos, al tiempo que el diario “Crónica” publicaba la noticia en su portada con agigantadas letras que ocupaban el total de aquella: “Malvinas, hoy fueron ocupadas”.

RECIBIMIENTO MULTITUDINARIO
La Fuerza Aérea le abrió un sumario, pero a su llegada a Aeroparque una multitud lo esperaba. Lo llevaron en andas hasta un jeep y lo pasearon por la ciudad. Vitoreado en todo el trayecto, la larga caravana se detuvo frente al edificio del diario Crónica, donde lo aguardaba toda su familia. Lejos de sancionarlo, el entonces presidente Arturo Illia lo recibió en la Casa Rosada.

Multitudinario recibimiento en Aeroparque

Luego de aquel vuelo histórico, Fitzgerald fue invitado a dar charlas por todo el país. En su casa recibió centenares de cartas felicitándolo por su valentía, y hasta el autor de “La Marcha de Malvinas” le obsequió la partitura original con la dedicatoria: “A Miguel Fitzgerald, primer abanderado de Las Malvinas. Cordialmente, el autor José Tieri, 12/6/1966″.

Falleció el 25 de noviembre de 2010, a los 84 años, y el avión de aquella hazaña, pende del techo del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, dentro de un espacio de la ex ESMA.

Otro guaminense, para orgullo de sus vecinos, que merece también un reconocimiento mayor de su población y autoridades.

Caravana triunfal por las calles de Buenos Aires
El avión de la hazaña exhibido en un museo