Un triple crimen en Chascomús ocurrido a poco de terminar 2023 guarda algunas similitudes con los de la estancia “La Payanca” de General Villegas de mayo de 1992, sólo que, en este último, también caracterizado por la saña, fueron seis los asesinados, y el caso, después de recorrer por años laberintos policiales y judiciales, sustanciado en los Tribunales de Trenque Lauquen, finalmente quedó impune. En Chascomús, por el contrario, el hecho parece orientarse hacia su esclarecimiento.
Como en “La Payanca” sucedió en una estancia, Los Pinos, donde Diego Reddy se desempeñaba como casero, acompañado por su segunda esposa María Eugenia Suárez, e Ignacio, un menor de 12 años, fruto de esa relación.

De su primer matrimonio es Francisco Reddy, sindicado como el múltiple homicida, quien ya se halla detenido luego de la investigación realizada y pruebas reunidas. De 20 años, es policía y cumplía funciones en la sede La Plata como integrante del grupo UTOI (Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas).
Los detalles son escalofriantes. Francisco Reddy, se habría acercado sigilosamente a espaldas de la mujer, quien se hallaba cocinando, y le descerrajó en la nuca el disparo mortal. Su instinto homicida lo llevó a un galpón cercano donde baleó a su hermanastro Ignacio, que jugaba en el lugar.
Diego Reddy, en tanto, procuró huir a con desesperación por un cultivo para sobrevivir de la furia del ataque de su hijo, como ocurrió con el último asesinado en el campo de General Villegas, pero el parricida lo alcanzó para darle muerte con total frialdad con la misma carabina 22, que había utilizado para quitarle la vida, a la segunda mujer de su padre y a su hermanastro.
Como el cuerpo de Diego Reddy no fue hallado de inmediato, en un principio, la sospecha de los homicidios recayó sobre él, atribuyéndoselos a una crisis familiar. Al descubrirse su cadáver, la pesquisa se orientó a encontrar al autor de semejante masacre.
La investigación fue muy rápida, apoyada en testimonios y cámaras de la zona cercana a la estancia, la que concluyó que el presunto autor habría sido el policía Francisco Reddy, al que se detuvo, y aunque se negó a declarar ante el fiscal, fue imputado de homicidio calificado por alevosía en concurso real con homicidio calificado por el vínculo, que prevé una condena a prisión perpetua.

La conjetura de la pesquisa es que el móvil tiene raíces económicas, relacionadas con la venta de unos animales vacunos y la compra de una camioneta, a la que las cámaras detectaron en dirección a la estancia en las horas en las que se consumó el aberrante triple asesinato.