UNA ABUELA, SU HIJA Y SU YERNO EN MEDIO DE UN INTENTO DE ESTAFA TELEFÓNICA

La historia fue contada en primera persona por una de las víctimas. El ladrón estuvo a punto de obtener los datos de la cuenta bancaria para robar fondos. Los detalles para estar alerta

Una abuela de 80 años, su hija y su yerno se salvaron por un segundo de lucidez de un estafador telefónico que se hizo pasar primero por empleado de PAMI y luego de ANSES y estuvo a punto de sacarles fondos de la cuenta bancaria.

La familia vive en la zona rural y contó en detalle la maniobra de los delincuentes a DataTrenque para difundir y alertar a la población para que no caigan en este tipo de estafas.

El delincuente contactó primero a la abuela de 80 años por teléfono cerca de las 14:00 simulando ser empleado de PAMI y diciéndole que había perdido un turno que tenía asignado para ese día. Se trataba de una mentira, pero la víctima cayó.

La señora le pidió por favor que le dieran otro turno y comenzó a caer en la treta del delincuente, sin darse cuenta que ella nunca había solicitado un turno y que no tenía trámite pendiente en ese organismo.

Del otro lado de la línea, el ladrón le “asignó” otro turno y ahí empezó a hacerle una serie de preguntas para obtener datos de su identidad y de sus cuentas bancarias.

Pero la abuela le explicó que no tiene los datos porque las tarjetas se las manejaba una de las hijas, por lo que el delincuente fue más allá y comenzó a hacerse de datos de su hija y de su yerno; y finalmente cortó la comunicación.

Un rato más tarde, cerca de las 15:00, el yerno recibió un llamado donde le indicaban que se tenía que haber presentado en la sede de ANSES del distrito de General Villegas porque “ya estaba pasado de aportes previsionales”.

El hombre se sorprendió, le dijo que no le estaba comprendiendo la situación y pidió que lo llamaran en una hora porque iba a estar su esposa y con ella podían hablar.

Efectivamente, a las 16:00, con precisión suiza, la mujer recibió el llamado de un supuesto empleado de ANSES que se presentó como el doctor “Sergio Ezequiel Abregu”.

El falso empleado le explicó a la víctima que había una transacción programada para su marido de $120.000 desde el organismo nacional y le pidió que se dirija al Banco más cercano antes de las 17:00 para poder coordinar desde el cajero esa operación. Todo falso.

A las 17:00, el ciber delincuente volvió a llamar. A esa altura las víctimas ya habían sido asesorados por familiares y tenían serias sospechas de que se podría tratar de una estafa por lo que al contestar, la víctima le pide que no se vuelva a comunicar y que no molestara más.

El ladrón se mostró ofendido y simuló haberse sentido agraviado, pero la víctima no cayó en el engaño y le volvió a pedir que no volvieran a llamar y cortó.

Finalmente, la estafa no se concretó por el momento de lucidez de una familia completa, que casi cae en manos de los delincuentes que se dedican a robarle dinero a la gente por vía de la modalidad del “cuento del tío”.