UNA BICICLETA FERROVIARIA DE 1898 ÚNICA EN UNA AMPLIA REGIÓN SE INCORPORA AL MUSEO PRONTO A INAUGURARSE “BIEN DE OTRA ÉPOCA” DE ROBERTO MILEO

Tras una larga gestión que requirió de las mejores artes, paciencia, entusiasmo y un profundo conocimiento, el Museo “Bien de otra época”, de Roberto Mileo, pronto a ser inaugurado para poder ser visitado por el público de Trenque Lauquen y que recorre nuestro distrito, incorporó un objeto excepcional, que se suma a los ya puestos en valor y listos para ser admirados prontamente.

¿Por qué este nuevo objeto es excepcional? La verdad es que no hay en una muy amplia zona uno más. Se trata de una bicicleta ferroviaria. Sí, una bicicleta para vías. 

Muchos saben y otros tantos no, que Roberto Mileo, vecino de nuestra localidad, es un apasionado por los objetos con historias. Poseedor de un gran conocimiento y un gran espacio museístico destinado a la conservación y exposición de objetos históricos pronto a inaugurarse en nuestra ciudad, Mileo ha recolectado a lo largo de mucho tiempo los objetos con la clara intención de hilar un relato.  Un relato que conjuntamente con los objetos debidamente expuestos se podrán disfrutar en un corto tiempo.

“Supe que en el Museo Nacional Ferroviario que está en Capital existe una bicicleta ferroviaria, eso me pone muy contento porque se puede contar en una amplia zona, muy amplia zona, fuera de un centro urbano con esta sobreviviente excepcional”, relató el propio Mileo al mencionar el ejemplar que se podrá disfrutar en nuestra ciudad.

De origen estadounidense y patentada en 1898, esta bicicleta que se destinaba a laboreo relacionado con las vías y las líneas telegráficas (“Guarda hilos”), está presente en el país desde 1900, y hoy, siglo XXI está en estos lares, donde gracias al trabajo de este espacio museístico de gestión privada, encabezado por Roberto Mileo pondrá en exposición en un tiempo. 

“Se trabaja arduamente para poder incorporar y acondicionar los objetos, y este gran espacio, para que en poco tiempo se puedan apreciar y valorar, porque son el fruto de muchos años de trabajo”, se entusiasmó Mileo.

Sin lugar a dudas, aún nos quedan muchos vértices, rincones y recovecos de nuestras historias por conocer y por ser difundidos. La función de este tipo de espacios únicos, por las cualidades y calidades de objetos y valorizaciones que hacen de los mismos, es enriquecer nuestras historias. Y la misión parece ir tomando forma para dar frutos prontamente…