¿Qué hace falta para que un día sea un buen día? Para algunos, puede ser un desayuno, un almuerzo en familia, una salida con amigos o simplemente tener un lugar donde sentirse acompañados. Para muchas personas, sin embargo, esas cosas que parecen cotidianas no están garantizadas.

Con esa mirada nació una nueva edición de la colecta congregacional que reúne a todos los colegios de la Congregación Rosarina y que este año tiene un destinatario muy especial para Trenque Lauquen: el Hogar Cumen Che.
La iniciativa propone reunir fondos para que la institución pueda concretar un proyecto largamente esperado: la creación de una sala multisensorial, un espacio especialmente adaptado para acompañar a las personas que viven en el hogar, favorecer su bienestar y brindarles herramientas para atravesar momentos de crisis o desregulación.

La propuesta surgió luego de que la Congregación seleccionara como localidades beneficiarias de la colecta a Olavarría, donde se colaborará con pintar el comedor “Rincón de Luz” donde se alimentan más de 50 mamás y 190 niños y a Trenque Lauquen. Desde la comunidad educativa local se pusieron en contacto con el Hogar Cumen Che para conocer sus necesidades y encontraron un objetivo que consideraron especialmente significativo. Por su parte en Olavarría
Actualmente, la institución cuenta con un único espacio en el que funcionan distintas actividades, entre ellas el comedor y la sala de estímulos. La creación de un ambiente específico permitiría desarrollar terapias y actividades con diferentes estímulos sensoriales, en un lugar seguro y preparado para las necesidades de los residentes.
Desde el Hogar explican que Cumen Che es mucho más que un lugar donde vivir: es un hogar, una familia y un espacio pensado para crecer, compartir y disfrutar. Allí se trabaja diariamente para promover la autonomía y la participación a través de propuestas recreativas, deportivas y culturales, además de actividades que buscan fortalecer la integración con la comunidad.

La sala multisensorial permitiría sumar una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida de quienes viven en la institución. A través de diferentes estímulos, se busca favorecer la regulación, el bienestar y la participación, generando experiencias significativas y adaptadas a cada persona.
“Es la primera vez que toca Trenque Lauquen y es una alegría inmensa”, destacaron desde la comunidad educativa, al explicar que todos los colegios de la Congregación participan de la campaña. El año pasado, los fondos fueron destinados a un merendero de Quilmes, mientras que en esta edición se eligieron instituciones de Olavarría y Trenque Lauquen.
La colecta ya comenzó. Hay urnas disponibles en el Colegio Nuestra Señora del Rosario, el jardín Pimpollitos del Rosario y el propio Hogar Cumen Che. También se instalarán urnas en comercios de la ciudad que quieran sumarse a la propuesta y se distribuirán afiches y flyers para que más vecinos conozcan la iniciativa.

Además, los alumnos participan llevando sobres a sus hogares en los que pueden incluir sus donaciones, intenciones, agradecimientos y dibujos destinados a la Virgen.
La intención es que la campaña no sea solamente una colecta de dinero, sino también una oportunidad para transmitir valores de solidaridad y compromiso con el otro.
Desde la organización esperan contar próximamente con un alias para quienes prefieran realizar una transferencia. Mientras tanto, invitan a quienes puedan colaborar a acercarse con su aporte a las instituciones y comercios que forman parte de la campaña.
Porque quizás una ayuda pueda parecer pequeña. Pero cuando son muchos los que se suman, esa pequeña ayuda puede convertirse en algo enorme.
Esta vez, el desafío es de todos: hacer realidad un espacio que puede cambiar la vida cotidiana de quienes forman parte del Hogar Cumen Che.