UNA MUJER FALLECIÓ POR INTOXICACIÓN CON MONÓXIDO DE CARBONO EN SU DOMICILIO

Una mujer falleció en las últimas horas en su domicilio por intoxicación al inhalar monóxido de carbono, aparentemente por una falla en una garrafa que usaba para calefaccionar los ambientes con una pantalla.

Según pudo saber DataTrenque, la víctima fatal habría fallecido mientras dormía, vivía con una mascota, tenía 55 años y habitaba un departamento ubicado sobre la calle Lavalle.

De acuerdo a fuentes judiciales, al momento de arribar el primer personal al lugar se advirtió un fuerte olor a gas, sin signos de violencia, y luego las pericias confirmaron el fallecimiento por intoxicación con monóxido de carbono.

Por el caso se abrió un expediente con intervención de la UFI 5 a cargo del fiscal Manuel Iglesias.

LOS PELIGROS DEL MONÓXIDO

El monóxido es un gas inodoro, incoloro, insípido, no irritante y altamente tóxico. Si es inhalado en grandes cantidades puede provocar daños cerebrales irreversibles e incluso la muerte.

Por sus particulares características de no tener olor, no ser visible, no irritar los ojos y ser altamente peligroso, se lo conoce como el “asesino silencioso”. Es el responsable del 50% de las intoxicaciones en el mundo y es la causa más común de muerte por intoxicación. Pero todos los accidentes con monóxido de carbono, cualquiera sea su causa, son evitables siguiendo algunos consejos sencillos.

CONSEJOS Y PREVENCIÓN

  • Verificá periódicamente con gasistas matriculados el funcionamiento de tus artefactos a gas y el estado de los conductos de evacuación de gases y rejillas de ventilación.
  • Evitá descuidos en la revisión de las instalaciones de gas en viviendas deshabitadas durante períodos prolongados, como en ciudades turísticas.
  • Los gasistas matriculados son los únicos que pueden hacer o modificar tu instalación de gas. 
  • Toda instalación nueva o modificación de una existente debe realizarse con la participación directa de gasistas matriculados.
  • Una alarma de detección de monóxido puede proveer protección adicional, pero no sustituye la adecuada instalación, uso y mantenimiento de los artefactos a gas.
  • Los artefactos que consumen gas necesitan expulsar al exterior los residuos de la combustión.
  • Los conductos de evacuación de gases deben estar adecuadamente diseñados: totalmente independientes de otros conductos estancos, libres de obstrucciones y con salida a los 4 vientos.

  • Los artefactos necesitan oxígeno del ambiente para producir una combustión eficiente y segura, por lo que es fundamental el correcto funcionamiento de las rejillas de ventilación.
  • Mantené una ventilación permanente de los ambientes donde funcionan artefactos de gas sin tiraje o tiro natural. Evitá permanecer en ambientes totalmente cerrados.
  • Prestá especial atención en invierno, época en la cual se usa la calefacción y se tiende a minimizar la ventilación.
  • Poné atención a la aparición de manchas, tiznado o decoloración de los artefactos o alrededor de ellos. Esto puede ser aviso de combustión incompleta y de generación de monóxido de carbono.
  • La llama del quemador de los artefactos a gas debe ser de color azul con los extremos transparentes. En caso que esta se torne amarilla o anaranjada, llamá inmediatamente a un gasista matriculado. Al encenderse no debe quedar una parte apagada o demorar excesivamente en encenderse totalmente.
  • Durante ausencias prolongadas, cerrá las llaves de gas.
  • Con el quemador a máxima potencia, la llama debe ser estable, sin fluctuaciones en su tamaño.
  • En los ambientes cerrados los artefactos deben ser preferentemente de tiro balanceado.
  • Aquellos que no posean tiro balanceado no pueden instalarse en cualquier ambiente.
  • Los calefones y calefactores de tiro natural y las estufas de tipo infrarrojo no deben colocarse en baños o dormitorios, por su elevado consumo de oxígeno.
  • No uses hornallas ni el horno para calefaccionar la casa. Consumen mucho oxígeno y en caso de funcionar mal generan monóxido de carbono.
  • No utilices carbón vegetal o mineral para calefaccionar o cocinar dentro de un ambiente cerrado. Los combustibles sólidos son los que generan mayor cantidad de monóxido de carbono.