VACA MUERTA DESBORDA LA RUTA 5: CIRCULAN MÁS DE 2.500 CAMIONES PESADOS POR DÍA

El crecimiento de Vaca Muerta generó un fuerte aumento en el movimiento de camiones que transportan arena desde Entre Ríos hacia Neuquén, mientras la infraestructura vial muestra dificultades para acompañar el ritmo de expansión de la actividad.

Uno de los principales puntos de origen es Ibicuy, Entre Ríos, donde las areneras trabajan durante las 24 horas. Desde allí, los camiones recorren alrededor de 1.474 kilómetros hasta llegar a Vaca Muerta, atravesando las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Neuquén.

Según datos citados por La Nación y Planeta Camión, actualmente unos 4.300 camiones participan de la logística relacionada con el traslado de arena. La demanda podría crecer de 5,5 millones de toneladas en 2025 a 7 millones en 2026 y cerca de 8 millones en 2027.

La Ruta Nacional 5 se convirtió en uno de los corredores más exigidos. Su trazado mantiene prácticamente la misma configuración desde 1961 y soporta un volumen creciente de transporte pesado.

Durante 2025, por el peaje de Olivera circularon 942.060 vehículos pesados, lo que representa unos 2.580 camiones por día. Además, cerca del 80% de las aproximadamente 3.000 bateas que llegaban diariamente a Vaca Muerta utilizaban este corredor.

El recorrido continúa por la Ruta Nacional 35 y la denominada Ruta del Desierto, en La Pampa, donde también se registran sectores deteriorados.

Más adelante, la situación se vuelve especialmente compleja en la Ruta Nacional 151, con tramos en muy mal estado que obligan a los transportistas a reducir considerablemente la velocidad.

El impacto del intenso tránsito también se refleja en la seguridad vial. De acuerdo con el informe citado, durante los primeros siete meses de 2026 se registraron sobre la Ruta Nacional 5 un total de 203 accidentes y 22 víctimas fatales.

El desarrollo de Vaca Muerta transformó a estas rutas en corredores estratégicos para la producción y el transporte de cargas. Sin embargo, el crecimiento de la actividad plantea una creciente presión sobre una infraestructura que fue diseñada para un volumen de tránsito muy inferior al actual.

Fuente: La Nación.