Las audiencias en el Tribunal Criminal serán del 10 al 18 de septiembre. Hay casi 40 testigos. Los acusados son dos vecinos de Tres Lomas. Se comprobó que le aplicaron más de 100 cortes en el cuerpo y lo torturaron con electricidad
El macabro crimen de Horacio Norberto “Pocho” Farías llegará al juicio oral y público la semana que viene en el Tribunal Oral Criminal Nº 1 de Trenque Lauquen, tras 15 años de haber ocurrido el hecho.
El debate del caso que conmovió a la comunidad de Tres Lomas y toda la región se realizará del 10 al 18 de septiembre en los entrados del Tribunal que integran los jueces Marcelo Centeno, María Gabriela Martínez y Guillermo Pueblas.
El fiscal Manuel Iglesias, titular de la UFI 5, imputó por el delito de homicidio calificado por ensañamiento y alevosía a Walter Arol Coña y Gustavo Fabián Amorena, quienes estarán sentados en el banquillo de los acusado junto a la defensa oficial a cargo de Liliana Paz.
Coña y Amorena están acusados de ingresar al domicilio de “Pocho” Farías el 3 de mayo de 2003 entre las 21:00 y 23:00 donde por cuestiones aún no determinadas le provocaron más de 100 lesiones en todo el cuerpo, con un elemento punzante, y le aplicaron electricidad para torturarlo y aumentar el dolor para provocarle finalmente la muerte.
El caso de “Pocho” Farías generó dolor y conmoción en la comunidad de Tres Lomas que anualmente realizó movilizaciones para pedir justicia.
En total se esperan que desfilen entre 35 y 40 testigos, aunque originalmente la lista era mayor pero 5 fallecieron (tus testimonios serán incorporados por lectura).
La causa tuvo varios traspiés, incluso fue archivada, hasta que Roberto Rubio llegó a la Fiscalía General y le encargó la reapertura del caso al fiscal Iglesias quien finalmente concluyó la etapa investigativa y solicitó la elevación a juicio. Antes pasaron los fiscales Edith Daneri, Julio Rifai y Fabio Arcomano. Con la reapertura del expediente la Fiscalía General colaboró ampliamente con la investigación.
Fue un trabajo minucioso, intrincado y lento, el tiempo transcurrido borró muchas pistas. Hubo nuevas pericias, envío de muestras a los más altos niveles de la medicina forense. Los últimos estudios realizados en el Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de Junín a cargo de la doctora Mirta Mollo concluyeron que la víctima “murió por dolor, en un shock hipovolémico”.