En una ceremonia de profundo significado para la comunidad, los restos del Padre Miguel Di Gerónimo regresaron a Trenque Lauquen, después de 88 años, y fueron depositados definitivamente en el templo de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, donde descansarán en el atrio de la iglesia.
El acto, que tuvo lugar en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, se realizó en el marco del 150º aniversario de Trenque Lauquen y constituyó un acontecimiento de gran valor histórico, religioso y patrimonial para la ciudad. La iniciativa fue llevada adelante conjuntamente por la Municipalidad de Trenque Lauquen y la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores.
La ceremonia contó con la presencia del intendente Francisco Recoulat; el Obispo de la Diócesis de 9 de Julio, Monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien presidió la celebración religiosa; concejales; autoridades municipales y educativas, representantes de instituciones y vecinos de la comunidad.
También acompañó la ceremonia el Coro Mester de Juglaría, dirigido por Laura Carabelli, y estuvieron presentes las Banderas de Ceremonia del Instituto Presbítero Miguel Di Gerónimo, institución estrechamente vinculada a la trayectoria del sacerdote.

. UN REGRESO CARGADO DE SIMBOLISMO Y EMOCIÓN
El regreso de los restos del Padre Di Gerónimo comenzó con su llegada al acceso a Trenque Lauquen, donde el intendente Francisco Recoulat depositó una bandera del distrito sobre la urna. Luego, la comitiva realizó un recorrido por distintos lugares estrechamente vinculados con su vida y con su legado en la ciudad, entre ellos el Instituto Pbro. Miguel Di Gerónimo, el ex Colegio Politécnico y la calle que lleva su nombre.
El recorrido permitió simbolizar el reencuentro del sacerdote con aquellos espacios donde dejó una profunda huella y que forman parte de la identidad y la memoria colectiva de Trenque Lauquen.
Posteriormente, los restos fueron trasladados hasta la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, donde se realizó la celebración de la Eucaristía en su memoria.
Como parte de la ceremonia, los restos fueron portados por el intendente Francisco Recoulat; Hugo Diez, exalumno del Colegio Politécnico; Eliseo Neugebauer, alumno del Instituto Miguel Di Gerónimo; y Sara López de González, integrante de la comunidad parroquial.
La Santa Misa fue presidida por el Obispo Monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien en su homilía destacó la figura del Padre Miguel Di Gerónimo y su labor en favor de la educación y el bienestar de la comunidad, al tiempo que remarcó la importancia de esta iniciativa en el marco de la celebración del 150º aniversario de Trenque Lauquen. Durante la celebración religiosa estuvo acompañado por el padre Juan Pellegrino y los demás los sacerdotes de Trenque Lauquen.
La ceremonia contó también con la participación del Coro de la Iglesia y del Coro Mester de Juglaría, dirigido por Laura Carabelli, que acompañaron musicalmente distintos momentos de la celebración. Asimismo, José Luis Villaro tuvo a su cargo la ejecución del Toque de Silencio, en un momento especialmente emotivo de la jornada.
Posteriormente, se escucharon las palabras del intendente Francisco Recoulat, y del representante legal del Instituto Presbítero Miguel Di Gerónimo, Fernando Belén, quienes destacaron la figura del sacerdote y el significado de este acontecimiento para la comunidad de Trenque Lauquen.
. INTENDENTE: “HOY TRENQUE LAUQUEN TIENE CASI 50.000 HABITANTES, PASARON 150 AÑOS DE HISTORIA, PERO EL LEGADO DEL PADRE DI GERÓNIMO SIGUE VIGENTE”
En su mensaje a los presentes, el Intendente Francisco Recoulat agradeció “al Obispo, Monseñor Ariel Torrado Mosconi, al Padre Juan y a todo su equipo por haber hecho parte a la Municipalidad de este hermoso evento”.

Asimismo, señaló que “hace un tiempo, con motivo del 150º aniversario de Trenque Lauquen, uno de los grandes objetivos que nos propusimos fue que este aniversario fuera el aniversario de toda la comunidad; que sirviera para reconocer nuestra historia, para honrar a todos los que nos precedieron y también para mirar hacia el futuro”.
Iniciamos ese camino el 12 de abril de 2026, acá, con un Tedeum que fue muy emotivo y que tuvo un gran acompañamiento de la comunidad -agregó-. En ese sentido, buscamos vincularnos con todas las instituciones, y la Iglesia fue una institución central que acompañó y se comprometió con la celebración del aniversario y con la historia de nuestro distrito”.
El Intendente recordó que “una de las cuestiones que organizamos fue la posibilidad de avanzar en esto. El Padre Juan acercó la propuesta y se articuló con el equipo, con la Dirección de Cultura, con Guillermo (Ruiz), que también nos acompaña, y se trabajó toda la parte legal con las áreas de Gobierno y de Obras Públicas para poder concretar el viaje y el traslado, y tener hoy la oportunidad de que los restos del Padre Di Gerónimo estén presentes nuevamente en nuestra ciudad”.
En este marco destacó que “tenemos el honor de que Trenque Lauquen tenga una calle importante con su nombre y también que un establecimiento educativo que tanto le ha dado, tanto le da y tanto le va a dar a la comunidad lleve el nombre del Padre Di Gerónimo”.
Y agregó: “Este acto, de poder tener la oportunidad de que sus restos vuelvan acá, a Trenque Lauquen, es un momento que, más allá de una alegría, representa un compromiso que tenemos que asumir; un compromiso de volver a traer su legado, su huella, que ha perdurado a lo largo de los años, pero también todos esos valores que durante su vida fue inculcando y dejando en nuestra comunidad”.
Sobre la figura del Padre Di Gerónimo, el intendente manifestó que “fue un sacerdote que tuvo el desafío de emprender y construir, de armar un camino y de traer la palabra de Dios a una comunidad que era muy chica y que empezaba a crecer. Hoy Trenque Lauquen tiene casi 50.000 habitantes, pasaron 150 años de historia, pero el legado del Padre Di Gerónimo sigue vigente”.
Para finalizar, instó a “que su ejemplo nos llene de compromiso, de honor y de responsabilidad, y que cada uno, desde nuestro lugar, tomemos este ejemplo para ser mejores personas, transmitir la palabra de Dios, cuidar y acompañar a nuestra comunidad. Gracias por habernos hecho parte de este evento histórico, y que este momento sirva para que el ejemplo del Padre Di Gerónimo, como también todo el legado de la Iglesia en estos 150 años, sirva para ponerlo presente, para agradecerlo y también para proyectar hacia el futuro”.
FERNANDO BELÉN: “EL PADRE MIGUEL FUE, EN EL SENTIDO MÁS PLENO DE LA PALABRA, UN VERDADERO MISIONERO”
Por su parte el representante legal del Instituto Miguel Di Gerónimo, Fernando Belén, señaló que “hoy nos convoca un momento de profunda emotividad, gratitud y memoria; el día en que sus restos mortales encuentran su descanso definitivo en este templo, la casa de Dios que él mismo vio nacer y que hoy se erige como la parroquia principal de nuestra ciudad”
“El Padre Miguel fue, en el sentido más pleno de la palabra, un verdadero misionero”, subrayó Belén para agregar que “al igual que el Padre Pedro Traveset y tantos otros sacerdotes, dejó su tierra natal, sus raíces y sus afectos para cruzar el océano y entregar su vida a la evangelización en la Argentina”.
Asimismo, recordó que “con esa misma fe incansable caminó nuestras calles, conoció de cerca a nuestra gente y descubrió, con sensibilidad, nuestras necesidades más profundas. Fue desde esa cercanía que apostó fuertemente por la educación como el camino para transformar vidas y construir futuro. Gracias a esa visión y a su entrega incondicional, hoy el apellido Di Gerónimo es sinónimo de educación y de valores en nuestra comunidad”.
Acerca de su regreso a la ciudad, Fernando Belén señaló que “al depositar sus restos en este templo que él mismo comenzó a edificar, rendimos tributo a su espíritu misionero y a un legado pastoral y pedagógico que sigue plenamente vivo”.
Para finalizar pidió que “que su ejemplo de fe, servicio y dedicación continúe guiando cada uno de nuestros pasos y que el Señor le conceda el descanso eterno y brille para el Padre Miguel la luz que no tiene fin”.
. FIRMA DEL ACTA
Luego de los discursos se realizó la firma del Acta de Constatación de la recepción y traslado de los restos mortales del Padre Miguel Di Gerónimo, documento que dejó constancia formal de este acontecimiento histórico y de su incorporación definitiva al patrimonio religioso y cultural de la comunidad.
Finalmente, los sacerdotes trasladaron los restos hasta el lugar donde fueron depositados para su descanso definitivo, en el atrio de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, donde el Padre Juan Pellegrino celebró las exequias.

. UNA FIGURA FUNDAMENTAL DE LA HISTORIA LOCAL
El Padre Miguel Di Gerónimo nació en Italia el 28 de septiembre de 1878 y llegó a Trenque Lauquen en noviembre de 1909, luego de haber sido ordenado sacerdote en 1902.
En 1917 se convirtió en el primer cura párroco de Trenque Lauquen y tuvo una participación fundamental en los primeros años de desarrollo de la comunidad. Además de su tarea religiosa, estuvo estrechamente vinculado a la educación y a la vida social de la ciudad.
Participó activamente en la construcción del actual templo parroquial y fue fundador del Colegio Politécnico, donde se desempeñó como docente y director.
Su labor trascendió así el ámbito estrictamente religioso y dejó una profunda huella en distintas generaciones de trenquelauquenses.
El Padre Di Gerónimo falleció en Azul, el 23 de agosto de 1938. Desde entonces, sus restos permanecieron fuera de Trenque Lauquen hasta este regreso, concretado 88 años después de su fallecimiento.
La iniciativa para concretar el traslado de los restos fue coordinada por el intendente Francisco Recoulat y el cura párroco Juan Pellegrino, quienes impulsaron el proceso administrativo y legal necesario para hacer posible el regreso.
De esta manera, en el marco de los 150 años de Trenque Lauquen, la comunidad volvió a recibir al Padre Miguel Di Gerónimo, una figura estrechamente ligada a los primeros años de la ciudad y cuyo legado permanece presente en instituciones, espacios y generaciones.
El regreso de sus restos permitió así recuperar no sólo una parte de la historia religiosa de Trenque Lauquen, sino también la memoria de uno de los hombres que contribuyeron a construir los cimientos de la comunidad.