El ingeniero Ruben Álvarez de la Agencia de Extensión Rural INTA de Trenque Lauquen trazó un panorama sobre los cultivos afectados por las altas temperaturas de las semanas anteriores y el probable impacto que podrían tener luego de las precipitaciones que se dieron en la región en estos últimos días, con disparidad muy marcada por zonas.
De esta manera lo describe el especialista al panorama general:

Semanas atrás un extensionista del norte de Buenos Aires comentaba el estado de un ensayo de maíz en su localidad (foto). Hace unos días contó que, finalmente el lote fue picado para forraje. En esa zona (la región núcleo agrícola) las lluvias durante el año 2020 oscilaron entre 600 y 700 milímetros.
En Pergamino, la napa freática descendió más de un metro. En esta campaña está a más de 3,5 metros de profundidad, lejos de abastecer a las raíces.
Los cultivos de verano presentan “períodos críticos” en su desarrollo que son los que en definitiva determinan los rendimientos.
MAÍZ
Para el maíz ese período crítico es alrededor de la floración. Cuando la humedad disponible es insuficiente, se resiente la cantidad de granos formados y esto es irreversible. Pero este año el problema fue anterior, ya que la sequía lo afectó en la etapa previa, perdiéndose área foliar, es decir, las hojas se secaron por el déficit hídrico.
SOJA Y GIRASOL
En el cultivo de soja, la etapa crítica es más adelante, durante la fase reproductiva, períodos de estrés tempranos producen menores efectos. La soja tiene un ciclo de floración más extendido, tiene mayor plasticidad para adaptarse a situaciones de falta de humedad. En tanto, el girasol muestra en sus primeras etapas mayor desarrollo de raíces, favoreciendo la captación de agua del suelo.
TRENQUE LAUQUEN Y LA REGIÓN
¿Qué pasó en nuestra región? Las lluvias del 2020 estuvieron en el orden de 900-1100 mm según la localidad, pero, importante, en el último cuatrimestre alcanzaron 420-560 mm, coincidiendo con las primeras etapas de los cultivos. Es decir, que la cosecha gruesa arrancó con muy buena disponibilidad hídrica. De paso, estas lluvias aseguraron una excelente cosecha fina, con rendimientos récords en algunos lotes de trigo y cebada.

Otro factor climático a tener en cuenta es el calor. Elevadas temperaturas diurnas, que no disminuyen de manera significativa en la noche, también producen estrés, especialmente en los cultivos con menor desarrollo. Esto ocurrió en los últimos días. Siembras tardías y de segunda son afectadas en sus estadios iniciales por las altas temperaturas, según la disponibilidad de agua que les dejó el cultivo antecesor.
¿Cómo afecta a los resultados finales de la cosecha? Si bien aún es temprano para dar pronósticos, de acuerdo a lo comentado antes, ya hay daños irrecuperables. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, a las estimaciones iniciales se le recortaron 8 millones de toneladas de maíz y 5 millones de soja.
En la semana del 17 de enero se han producido lluvias generalizadas en buena parte de la región pampeana, pero con elevada heterogeneidad local, como suele suceder en los veranos. Esa distribución marcará la evolución inmediata de los cultivos.