Oficialmente, este viernes 20 de marzo, comenzó el otoño en el hemisferio sur: el equinoccio, fenómeno astronómico que marca la transición del verano a una estación más fría, se dio en Argentina a las 11.46, según indicó Servicio de Hidrografía Naval (SHN).

Durante el equinoccio, el día y la noche tienen exactamente la misma duración, ya que los rayos solares inciden directamente sobre la línea del Ecuador. Ese equilibrio se rompe a medida que la Tierra avanza en su órbita y la inclinación del eje terrestre modifica la cantidad de luz recibida en cada región.
Para hacerle honor al comienzo de la nueva estación, un frente frío llegó desde la Patagonia, generando fuertes tormentas en gran parte del territorio nacional.
En la provincia de Buenos Aires, una alerta de nivel amarillo por tormentas alcanzó a los distritos de todo el oeste y centro, de norte a sur.

Los acumulados en la región oeste rondaron entre 60 y 80 mm, con picos puntuales que pueden quedar por encima de esos valores como Trenque Lauquen que en la ciudad llegó a 85 mm. Esto quiere decir que en pocas horas llovió lo que suele repartirse en varios días.
Estas condiciones tan típicas de marzo en estas latitudes despiden definitivamente al verano y abren la puerta a los descensos térmicos y la caída del sol más temprano, acortando las horas de luz. La próxima estación astronómica, el invierno, llegará el con el solsticio que ocurrirá el domingo 21 de junio de 2026, 5.24 hora estándar de Argentina