
A los 78 años falleció en Buenos Aires, adonde había sido trasladado para atender un inesperado cuadro en su salud, Ricardo Raúl Bossié, el artista plástico trenquelauquense de reconocimiento nacional, cuyo prestigio y renombre se extendió también a través de sus obras pictóricas fuera de las fronteras del país. Su dolorosa partida implica además un duro golpe a la cultura pueblerina.

“Calalo”, tal su apodo, que remite a la época de su niñez, había nacido en un puesto de campo dentro del partido de Trenque Lauquen, cercano a la estación Girodías, pasando a integrar una numerosa familia como el sexto hijo, a la sazón, el menor de una vasta prole conformada por tres mujeres y otros dos varones. De su matrimonio con Susana Montanaro nacieron tres hijos varones, y dentro de la rama familiar figura su sobrina, la doctora Marta Cohen, de la cuál era su padrino.
Su padre fue Julio Bossié, dedicado a las tareas rurales, pero además de una profunda cultura extendida al cultivo de la tradición y a la poesía gauchesca, a la que le dedicó sentidos versos que posteriormente fueron reunidos en un libro. Su madre se llamó Luisa Trezeguet, hija de franceses, laboriosa y portadora de una particular habilidad manual que le permitieron, entre otros logros, construir algunos muebles para la casa y juguetes para sus hijos.

Su vasta obra suma más de 360 exposiciones, tanto personales como compartidas con otros artistas plásticos, dentro y fuera del país. En tanto, sus cuadros, han sido adquiridos por particulares y coleccionistas, nacionales y extranjeros, y se exhiben además en distintos edificios públicos y museos.
Bossié también formaba parte de “Trapalanda” y “Pegasus”, dos grandes grupos de pintores tradicionalistas, que reúnen al caballo como motivo central de sus trabajos.
Ha sido también laureado con numerosos premios como el Timón al Mérito, del Círculo de Arte de la provincia de Buenos Aires, de la Asociación Argentina Criolla, del Encuentro Argentino Árabe, en Punta del Este (Uruguay), de la Sociedad Rural Argentina en Palermo, y la Biblioteca Popular Ricardo Güiraldes.

Se trata sólo de una resumida nómina que abarca mayores galardones, uno de los cuales incluye el haber sido consagrado en noviembre de 2013 por el Concejo Deliberante de Trenque Lauquen como Ciudadano Ilustre del distrito fundamentando la distinción en su trayectoria como artista plástico costumbrista. En la Parroquia “Nuestra Señora de los Dolores” queda su pintura de la Virgen del Desierto.

Hasta la indisposición de hace unos días que concluyó con su vida, continuaba trabajando incansable e intensamente, aprovechando ese don natural que le obsequió la vida y la pasión con la que acometió sus primeras pinceladas, que en este último tramo incluyeron la realización de un mural de 17 metros de largo en el Museo Criollo Artigas que tituló “Con tropilla por delante”, además de las pinturas con las que embelleció el frente de su atelier en el bulevar Villegas al 900.
Había tomado como propias las palabras de Nicolás Avellaneda, según las cuales: “Los pueblos que pierden sus tradiciones, pierden la conciencia de sus destinos”. En esa frase estaba puesto el motor generador de todas sus energías artísticas.