CON CLIP: MARCHA DE FAMILIARES Y VÍCTIMAS DE ABUSO INFANTO JUVENIL CON UNA CONVOCATORIA CADA VEZ MÁS AMPLIA

La agrupación de familiares y víctimas de abuso sexual infantojuvenil volvió a marchar por las calles de la ciudad, esta vez en un día sábado para sumar a muchos vecinos que no habían podido plegarse a la primera manifestación que se organizó para un día de semana en horario de mañana.

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Esta vez caminando por el centro de la ciudad, con pancartas, carteles, cánticos y consignas, las vecinas y vecinos volvieron a mostrar su dolor y fuerza para seguir visibilizando una problemática aguda que sacude a nuestra comunidad y requiere un abordaje interdisciplinario con el fuerte compromiso de organismos de los estados municipal, provincial y nacional.

Bajo la consigna “Yo Te Creo”, y luego de recorrer el boulevard Villegas, los manifestantes realizaron un acto en la plaza San Martín para comentar algunas de sus principales inquietudes que quedaron plasmadas en un documento que compartimos a continuación:

Queremos comenzar esta segunda marcha AGRADECIENDO!! Desde esta agrupación de familiares y víctimas de abuso sexual infantojuvenil queremos decirle a la comunidad GRACIAS!!.. GRACIAS por el APOYO, el ACOMPAÑAMIENTO, el RESPETO y la EMPATÍA que hemos sentido no sólo con la presencia física el día de nuestra primera manifestación sino también mediante la difusión, mensajes, esas palmas que se hacían sentir en las veredas de los comercios de quienes salían para acompañarnos o de quienes estaban caminando por el lugar y se frenaban unos segundos para estar presentes de algún modo en nuestro andar. Miradas, palmas, carteles, mensajes a través de diferentes redes…todo se transformó en un gran abrazo que nos emociona, nos da fuerza y nos anima a seguir por este camino que, como decimos, es de luz y amor, es de verdad y justicia.

Sentimos que comenzamos este transitar con mucha fuerza y ésta se engrandece al saber no sólo que fueron muchas las víctimas y familias que se sintieron representadas en nuestras voces sino que hay una comunidad que hoy está animándose a romper, junto con nosotros, con lo instituído: el silencio, el “no te metas”, el “qué dirán”, el “dedo señalador”…una comunidad que comienza a reafirmar que los cambios pueden gestarse desde todos y cada uno, desde acciones individuales que se vuelven poderosas cuando se convierten en colectivas. ¡GRACIAS! Y gracias también a todos los medios de comunicación y periodistas que nos ayudaron y nos siguen ayudando a difundir y hacer llegar nuestra voz a más personas.

También queremos referirnos a las declaraciones que algunos funcionarios públicos hicieron en diferentes medios … En algunas volvemos a encontrarnos con estas formas de pretender no sólo cuestionar a las víctimas sino seguir, de algún modo, en una zona de confort.

Expresiones como “era lo que podía pasar” o “se veía venir”, de parte de funcionarios que no sólo no sabemos si hicieron algo para evitar que “el pueblo deba gritar” sino que algunos de estos funcionarios, cuando esto ocurre, pretenden posicionar la mirada en madres y víctimas catalogadas de “violentas” cuando lo que se escuchaba era el grito de impotencia y sentimiento de desamparo que en algunos casos por años se había contenido…posicionar la mirada en “golpes fuertes a una puerta” sin preguntarse cuántas veces las puertas se han golpeado en las formas en las que se considera “políticamente correctas” y no se tuvieron las respuestas que el sistema debe dar, son expresiones que reflejan nuevamente el tipo de violencia institucional instalada en varias estructuras estatales y que se gestan en las creencias, prejuicios y miradas de los funcionarios que allí circulan.

Asimismo, queremos poner en discusión las expresiones relacionadas con la idea de que los magistrados hacen cumplir las leyes…y sí, es así… Claro que hay que hablar de la importancia de la modificación de las leyes y en ese sentido les queremos compartir esta comparación: El abigeato, que es el robo de ganado (regulado por la Ley 25.890 promulgada en el 2004) expresa “Será reprimido con prisión de DOS (2) a SEIS (6) años el que se apoderare ilegítimamente de UNA (1) o más cabezas de ganado mayor o menor, total o parcialmente ajeno (…)” . Si nos referimos a los delitos contra la integridad sexual (regulados por la Ley 25.087 del año 1999) y concretamente EN RELACIÓN A LOS ABUSOS SEXUALES TIPIFICADOS COMO “SIMPLES”, se expresa: “Será reprimido con reclusión o prisión DE SEIS MESES A CUATRO AÑOS el que abusare sexualmente de persona cuando ésta fuera menor de trece años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción. Es decir, sin desmerecer el valor que tiene el ganado para la propiedad privada en un país agrícola ganadero como el nuestro, el saber que el robo de ganado tiene una pena máxima de 6 años y el “robo” de la integridad sexual infantil o de cualquier persona tiene, para la ley argentina, una pena menor (4 años de pena máxima) habla no sólo de la minimización que se hace de estos delitos sino también de la URGENCIA que tiene la modificación de estas leyes, modificaciones que respondan a la violencia, impacto y gravedad que en sí mismos tienen los hechos que vulneran la sexualidad de niños, niñas y adolescentes. Y si hasta hoy (y desde el año 1999) la clase política argentina no ha puesto en consideración la modificación de estas leyes, seremos nosotros los que comenzaremos a generar el recorrido para que se efectivicen estos cambios.

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Pero nuestra experiencia y reclamo no tienen que ver únicamente con esto sino también, como expresamos en nuestra primera manifestación, con nuestra experiencia por el paso en instituciones estatales que han naturalizado prácticas, formas y tiempos tan violentos como los hechos que denunciamos. Por eso reafirmamos parte de nuestro pedido: el pedido a las fiscalías, para que representen a las víctimas de la mejor manera posible, haciendo que los tiempos en los que las causas se elevan a juicio sean lo más cortos posibles, trabajando para que se haga justicia por y para esas víctimas lo que implica también lograr que no haya que esperar meses para la realización de las pericias, tener una mirada y postura más abierta y flexible entendiendo que las víctimas son sujetos activos y parte del proceso y deben entender las implicancias de ese proceso para no sentirse desamparadas en un ámbito desconocido, acompañándolas con acciones reales y concretas en todas las causas por parte del área de asistencia a la víctima que depende de las fiscalías, generando puentes y conexiones con los tratamientos psicológicos que el estado municipal ofrezca .. Y es por esto que nos reunimos y nos seguiremos reuniendo también con funcionarios del estado municipal, porque también entendemos que en este estamento está la oportunidad para mejorar la asistencia a las víctimas…¿Qué les pedimos a los jueces? que, hasta que lleguemos a las instituciones que puedan modificar las leyes, y sin perder de vista el respeto a las garantías constitucionales y legales que los imputados tienen, sus interpretaciones puedan estar del lado de la víctima más que del victimario encontrando las formas de que, con las pruebas que se tenga, siempre la balanza de la justicia esté del lado de quien sufre, de quien ha percibido un daño a su integridad como persona.

Estamos aprendiendo e informándonos y eso nos reafirma que nuestro reclamo está avalado por los derechos que nos amparan y por las obligaciones que cada funcionario e institución estatal tiene…no estamos pidiendo favores, estamos pidiendo que se cumplan con las responsabilidades asumidas, estamos pidiendo justicia!!.

Repetimos, entendemos que detrás de cada accionar de un funcionario público hay un posicionamiento político más allá de las reglamentaciones que regulan este accionar y no sólo eso, entendemos también que hay una responsabilidad del Estado, en todos sus poderes y estamentos, que en mayor o menor medida impactan sobre las temáticas que se priorizan por sobre otras a la hora de investigar, resolver y sancionar por los hechos delictivos.

Y ahí otra vez estamos nosotros, como colectivo, como pueblo, haciéndonos oír, alzando nuestras voces y pidiendo justicia por los hechos que han vulnerado la integridad de nuestras infancias y adolescencias.

Tenemos la convicción de que el cambio es posible. Las primeras reuniones y entrevistas que hemos tenido nos muestran que hay varios funcionarios que habilitan el espacio para la escucha, y hasta algunos se han disculpado por el impacto negativo que sus expresiones han tenido en nosotros. Funcionarios que han comenzado a repensar el accionar cotidiano a nivel individual e institucional, repensar el impacto que las palabras tienen en las víctimas y en el proceso y considerar los aportes que desde nuestro lugar podemos hacer para mejorar esta realidad.

Las repercusiones relacionadas con los diferentes encuentros con algunos funcionarios públicos, el llamado de otros funcionarios para dialogar en las próximas semanas, la comunicación con víctimas que comienzan a sentirse acompañadas y representadas, junto al gran apoyo comunitario, nos dan las fuerzas que necesitamos para seguir, nos indican que no nos equivocamos en comenzar a darle forma a este impulso que surgió desde lo más profundo de cada uno de nuestros corazones y que va construyéndose y reafirmándose cada día.

Sentimos que hay una revolución que se comenzó a gestar en cada uno de nosotros y que se potenció en el abrazo comunitario que se engrandece con el grito del #YOTECREO. Sabemos que este camino de búsqueda colectiva de transformaciones es un camino paso a paso.

Queremos cambios efectivos…algunos serán a corto plazo, otros llevarán procesos más profundos pero estamos convencidos que hay posibilidades para que esos cambios puedan darse y eso implica posicionarnos como sujetos activos y empoderarnos colectivamente no sólo al aprender cuáles son nuestros derechos sino también al sentir que nuestros hijas e hijas, nuestras familias, nosotros mismos, todos podemos sanar nuestras heridas en este camino. Un camino que iremos haciendo, aprendiendo y creciendo al andar, un camino al que invitamos a unirse porque repetimos, estamos en la gesta de un movimiento que pretende poner luz en la oscuridad, voz ante el silencio, abrazo ante el desamparo, sanación en el dolor.

Queremos compartir con uds una poesía que una de las madres escribió inspirada en una adolescente que, siendo víctima de abuso sexual en su infancia, hoy sonríe, brilla, tiene una fortaleza maravillosa y es prueba de que se puede sanar:

Los invitamos a caminar junto a nosotros por las calles céntricas de la ciudad para seguir visibilizando y en forma simbólica, representar este andar colectivo que sigue fortaleciéndose día a día…porque nos une la fuerza arrolladora del amor, la verdad y la justicia y ya no nos callamos más.

YO TE CREO!! POR NUESTROS HIJOS Y NUESTRAS HIJAS, POR QUIENES AÚN NO TIENEN VOZ: AMOR, VERDAD, JUSTICIA!!!