El odontólogo José Luis Rodríguez fue condenado por usurpar la vivienda de su ex pareja y hurtar bienes de la propiedad aprovechando que la mujer había fallecido y la casa se encontraba sin ocupar.

Rodríguez fue condenado a la pena de 1 año de prisión en suspenso por los delitos de usurpación de inmueble y hurto simple en concurso real por el magistrado Hernán Crespo, titular del Juzgado Correccional N° 2 de Trenque Lauquen, en una investigación impulsada por la madre y familiares de la víctima y que estuvo a cargo de la UFI N° 5 del fiscal Manuel Iglesias.

Además, el Juzgado le impuso a Rodríguez la obligatoriedad de fijar residencia y someterse al cuidado del Patronato debiendo presentarse en la delegación correspondiente a su domicilio por el plazo de dos años.
Los hechos sucedieron en el mes de julio de 2016 cuando el odontólogo ingresó ilegítimamente mediante el ejercicio de la violencia y clandestinidad a una vivienda ubicada en el ejido urbano de la ciudad de Trenque Lauquen donde residía Cristina Boldini, su ex pareja, quien no estaba en el domicilio ya que había sido trasladada a un centro de atención especializado por una grave enfermedad que atravesaba y de la cual a los pocos días fue víctima fatal.
Rodríguez ingresó, cambió la cerradura de la finca, se instaló en el lugar y se negó sistemáticamente a desocuparla, a pesar de los pedidos de la madre y la familia de la víctima que finalmente debieron recurrir a la Justicia para recuperar el bien que legítimamente poseía Boldini. Al mismo tiempo, al quedarse con la casa, Rodríguez también se apoderó ilegítimamente de los bienes muebles que se encontraban allí.
Pero no solo eso, sino que además en una oportunidad en la que simuló que iba a hacer entrega de la propiedad se presentó en el Estudio Jurídico del abogado de la familia y aprovechando las circunstancias robó la documentación, salió corriendo y en la persecución fue rompiendo los papeles, cuestión que quedó asentado en una causa judicial paralela.
Finalmente, la Justicia le dio lugar al pedido de la familia y confirmó la presencia ilegal del odontólogo quien había tenido un vínculo de 15 años con la víctima pero que, al momento de la usurpación, ya hacía tiempo se había separado.