CORONAVIRUS: IMPLEMENTAN PLAN DE CONTINGENCIA EN HOGARES DE LA TERCERA EDAD DE ACUERDO A LA SITUACIÓN SANITARIA

Hay tres hogares municipales en Trenque Lauquen, 30 de Agosto y Beruti. Y 24 del sector privado, registrados y monitoreados

Desde el inicio de la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, la dirección de Tercera Edad  del Municipio lleva adelante un Plan de Contingencia en las residencias de larga estadía para adultos mayores de Trenque Lauquen tanto del ámbito público municipal como privado (hogares convivenciales particulares), que ha ido ajustando desde marzo a la fecha en función de la situación epidemiológica, pero siempre con el mismo objetivo: proteger a la población residente de los Hogares.

mancini

La directora de Tercera Edad del Municipio, Cristina Mancini, señaló que “en un contexto de gran incertidumbre sobre la seguridad de los adultos mayores, se logró articular por primera vez una red virtual entre ambos subsistemas, a través de la cual el Estado municipal da a conocer los protocolos vigentes, se intercambian experiencias y se exponen las dificultades que se viven a diario en los geriátricos, entre otros aspectos relevantes”.

Además remarcó que “a partir de esta experiencia de trabajo compartido, se ha podido ampliar el Registro Municipal de Establecimientos Geriátricos de la ciudad y las medidas que se han ido tomando han respetado estrictamente los lineamientos que emite el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, en consonancia con el Ministerio de Salud de la Nación, sobre todo a través del PAMI”.

Como señaló la titular del área de Tercera Edad, “a lo largo de estos meses ha habido modificaciones en las recomendaciones en función del contexto epidemiológico, pero el objetivo primordial ha sido siempre proteger a la población residente de nuestros Hogares, la cual se halla expuesta a mayor riesgo ante la pandemia del Covid-19”.

Al respecto Mancini sostuvo que “los residentes no salen del hogar desde hace seis (6) meses salvo por alguna situación médica muy puntual y tampoco ingresan familiares salvo por esa semana que se habilitaron las visitas porque se estaba extendiendo demasiado todo, pero  finalmente las tuvimos que suspender por el brote en Trenque Lauquen”.

Sobre el trabajo en este contexto, la funcionaria comentó que “seis (6) meses de esta situación generan cierto desgaste en el personal, quizás no es la adrenalina de la gente que está en el hospital o en los centros de salud pero sin dudas provoca desgaste, desde enero que no se están tomando vacaciones pero estamos trabajando bien con un sistema de rotaciones de siete (7) días”.

PLAN DE CONTINGENCIA

El Plan de Contingencia posee tres ejes fundamentales: el distanciamiento social, las medidas de protección obligatorias y el conocimiento sobre el Covid-19, los cuales se han ido plasmando en los sucesivos protocolos generados por esta Dirección para orientar el trabajo en estos meses de pandemia.

DISTANCIAMIENTO SOCIAL

Sobre el primer eje de trabajo Mancini explicó que “como el virus está en la comunidad, la primera medida ha sido la suspensión de las salidas y el control cada vez más estricto de las entradas a los Hogares, ya que la experiencia mundial coincide en la necesidad de exponer a los residentes a la menor cantidad posible de contactos”.

Por esta razón, “se suspendieron por completo las salidas de los residentes, las visitas de los familiares y amigos, y la circulación de personas ajenas al personal de la institución (proveedores externos, personal de mantenimiento, etc.)”.

No obstante y “considerando el fuerte impacto emocional que tienen estas medidas, se ha orientado a todos los Hogares a buscar que la distancia física no se transforme en aislamiento social y por eso se han redoblado los esfuerzos para que la comunicación fluya por otros canales más amplios que los telefónicos, incorporando medios nuevos para algunos residentes, como las videollamadas, los mensajes de audio, etc.”.

Además, al interior de los Hogares, también se ha buscado que (en lo posible) los residentes mantengan cierta distancia unos de otros al compartir espacios comunes. Por este motivo se sugirió discontinuar talleres y actividades que impliquen grupalidad en espacios pequeños, a fin de evitar posibles contagios, y se sugirieron sectorizaciones de circulación al interior de cada Hogar, con espacios de circulación restringida para evitar exposiciones innecesarias”.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN OBLIGATORIAS

Sobre el segundo eje de trabajo, Mancini explicó que “en el caso de los residentes, se han reforzado las mismas medidas que se indican a toda la comunidad: lavado de manos frecuente, uso de alcohol en gel, toser o estornudar sobre el pliegue del codo, evitar tocarse el rostro, no compartir el mate ni utensilios, uso de tapabocas y mantener las distancias, siempre en la medida de sus posibilidades y con acompañamiento del personal”.

Asimismo informó que “en el caso de los trabajadores gerontológicos, las medidas de protección se han ido complejizando con el paso del tiempo y en función de la situación epidemiológica del distrito; debido a que los residentes ya no transitan por la comunidad, los controles tienen que enfocarse en el personal, ya que son quienes pueden ingresar el virus al establecimiento desde fuera”.

hogar castella

En cuanto a las medidas de protección obligatorias para el personal Mancini informó que “incluyen el control de temperatura, el lavado frecuente de manos y el uso de equipos de protección personal según riesgo de exposición (puede incluir barbijo común o quirúrgico, máscara facial o antiparras, cofia, camisolín sobre el ambo, botas protectoras del calzado, guantes, delantal)”.

Según explicó Mancini, “una vez que entramos al hogar nos sacamos la ropa de calle, en un lugar destinado para tal fin, donde además nos colocamos la ropa de trabajo y arriba el equipo de protección”.

En lo que respecta a las instalaciones, “se han hecho recomendaciones específicas sobre cómo llevar adelante la limpieza de cada sector, sobre el manejo adecuado de la higiene del ambiente, el descarte seguro de todo el material y los residuos patológicos. Estas medidas buscan cuidar a los residentes y al personal, evitando la exposición a un posible contagio que no solo afectaría su salud individual sino que también los transformaría a su vez en vectores de contagio para otros”.

Al respecto comentó que “sobre todo quienes asisten a los residentes en los cuidados diarios (enfermeros, cuidadores y auxiliares) se enfrentan a nuevas formas que reglamentan sus gestos y acciones, con un gasto de energía psíquica importante para hacer conscientes actividades ya prácticamente automatizadas.

Los protocolos, además de definir la frecuencia y la modalidad de hábitos de higiene, regulan el contacto físico, la vestimenta, la presentación, los accesorios, el calzado, los medios de protección, etc. Y ubican a los cuidadores en un rol de control respecto de los residentes que también es desgastante, demandando que estén alertas casi permanentemente (presentar una enorme sobrecarga emocional o estrés).

CONOCIMIENTO SOBRE EL COVID-19

Desde el área a cargo de Cristina Mancini también se reflexiona sobre lo que significa el contexto actual de emergencia sanitaria:

La pandemia ha convocado a la sociedad toda a un esfuerzo excepcional y -en el caso específico de las instituciones para adultos mayores- ha ocasionado grandes cambios con el objetivo primordial de proteger la vida de todos, residentes y personal gerontológico.

geriatricos

A estos cambios se suma la incertidumbre que genera la pandemia, no solo en lo laboral, sino en el funcionamiento de las familias de los residentes y de los propios trabajadores, a lo que puede agregarse también el miedo a contagiar a sus seres queridos, la sensación de culpa por ausentarse del Hogar en este contexto difícil, etc. Estas cuestiones han sido abordadas en las diversas capacitaciones que se han realizado en cada Hogar, y se refuerzan a través de material teórico práctico que se comparte a través de las redes y con cartelería publicada en los distintos establecimientos.

Resulta fundamental estar actualizados sobre la pandemia e ir incorporando la información científica que se va publicando sobre el virus, para orientar nuestras acciones en forma segura y responsable: con aciertos y errores, seguramente, pero con honestidad profesional y convencidos del sostén ético de nuestras prácticas de cuidado.