
Cumple hoy 100 años Lidia Huarte de Frank, una histórica docente, que, aunque nacida en la Capital Federal, llegó a Trenque Lauquen hace 75 años, en 1950. Pero además se convirtió en una de las abanderadas por los derechos humanos en nuestra ciudad, en reclamo de Verdad y Justicia, que, en su caso, y más allá de reivindicar esa exigencia que no cesa, la asistía el dolor por la desaparición de su hijo Ricardo Alberto “Riki” Frank, arrebatado por un grupo de tareas de la dictadura militar de 1976.
Una congoja que se acrecienta porque el secuestro de “Riki”, entonces de 21 años y estudiante de Arquitectura, ocurrido en noviembre de 1978, lo fue en su presencia. Desde entonces, integra la nómina, junto a otros muchachos trenquelauquenses, de todo el país y extranjeros, de las 30 mil almas, tristemente desaparecidas durante ese nefasto período de la vida argentina.

Lidia, fue maestra del Jardín de Infantes número uno, y de la Escuela Formativa. Posteriormente profesora de los Colegios Nacional y Comercial, en las materias de historia, geografía y pedagogía.
Su centenario la encuentra con plena lucidez, y ya la calle Monferrand, entre 9 de Julio y Uriburu, frente a su vivienda, se halla en un anticipado festejo con la colocación de globos y fotografías que van señalando su trayectoria, previo a la misa que se oficiará a las 20 horas, para celebrar el placentero acontecimiento, en compañía de familiares, vecinos, y amigos.