FALLECIÓ NORBERTO “TOCHI” ROSA, UNA DE LAS FIGURAS MÁS QUERIDAS DE LA MEDICINA DE TRENQUE LAUQUEN

La comunidad de Trenque Lauquen atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Norberto Antonio “Tochi” Rosa, reconocido médico pediatra que dedicó gran parte de su vida al cuidado de niños y familias de la ciudad. Tenía 80 años.

Su nombre quedó grabado en la historia local no sólo por su extensa trayectoria profesional, sino también por la calidez humana con la que ejerció la medicina durante décadas. Para muchos vecinos fue mucho más que un médico: fue una persona cercana, siempre dispuesta a escuchar, acompañar y brindar contención en momentos difíciles. 

Nacido en Colonia Barón, provincia de La Pampa, Rosa se graduó como médico en la ciudad de La Plata. Tras un breve paso por Casbas, eligió radicarse en Trenque Lauquen, donde desarrolló una carrera que lo convirtió en una referencia indiscutida de la salud local.

Ladero y amigo incondicional de Jorge Alberto Barracchia de aquellos primeros pasos como médico en Trenque Lauquen, el hombre que, vaya paradoja, lo acompañó siendo su primer candidato a concejal en la lista que lo llevó a sentarse por última vez en el sillón del intendente, en Villegas 555.

A lo largo de los años ocupó importantes responsabilidades institucionales. Formó parte de la conducción del Hospital Municipal Pedro T. Orellana, dirigió la Clínica García Salinas, se desempeñó como secretario de Salud del Municipio y también tuvo participación en la vida política de la ciudad como concejal.

Su compromiso con la comunidad trascendió el ámbito sanitario. Fue un apasionado de la actividad aeronáutica, piloto e integrante de la comisión directiva del Club de Planeadores, participando activamente de distintas iniciativas de la ciudad.

El reconocimiento de la comunidad llegó en numerosas oportunidades. En 2016 fue distinguido como Persona Destacada del Distrito y ese mismo año el Municipio decidió imponer su nombre a la Sala de Neonatología del Hospital Orellana, un homenaje que simbolizó el afecto y el respeto que supo cosechar a lo largo de toda una vida de servicio.

Con su partida se va uno de los profesionales más apreciados de Trenque Lauquen. Sin embargo, permanece intacto el legado de quien hizo de la medicina una verdadera vocación y dejó una huella imborrable en miles de historias de vida.