El próximo viernes 5 de junio comenzará la inscripción para participar de la tradicional Peregrinación a Pie a Luján 2026, una propuesta de fe y comunidad que cada año convoca a cientos de peregrinos.
Las inscripciones se realizarán todos los viernes, de 18.30 a 20.30, en la parroquia organizadora. El valor total del viaje será de $200.000, dividido en una inscripción de $80.000, que podrá abonarse en dos veces, y un saldo restante de $120.000.

Desde la organización informaron además que los primeros 250 inscriptos recibirán un bono contribución para vender y colaborar así con parte del costo del viaje.
Para completar la inscripción será obligatorio presentar una planilla con datos personales, firmada, junto con una fotocopia del DNI. El cierre de inscripción fue fijado para el 15 de septiembre y el viaje deberá estar totalmente abonado antes del 18 de septiembre.
Como cada año, también se realizarán reuniones preparatorias y espirituales a cargo del padre Tomás, con el objetivo de fortalecer la experiencia comunitaria y de fe. Los encuentros serán el 8 de julio, el 26 de agosto y el 30 de septiembre.

La organización informó además algunos cambios en la logística de apoyo durante el recorrido. Las bolsas con pertenencias personales deberán organizarse en grupos de cuatro o cinco personas y estarán disponibles únicamente en la parada de La Reja y luego nuevamente en Luján. También habrá palanganas en Merlo y La Reja.
En el caso de los peregrinos con alimentación especial, como personas celíacas, deberán llevar sus viandas correctamente rotuladas con nombre, apellido, grupo y número de teléfono, dentro de recipientes cerrados, para facilitar su entrega por parte del grupo de apoyo en las distintas paradas.

Desde la organización recordaron la importancia de caminar siempre en grupo, utilizar la gorra amarilla distintiva de los peregrinos de Trenque Lauquen y llevar la credencial en un lugar visible, ya que allí figuran teléfonos útiles para emergencias.
“¡No corras! Aprovechá esta visita a la casa de nuestra Madre”, expresaron, remarcando que la peregrinación es una experiencia para vivir “en oración y en comunidad”.