GALEANO: EN LA SEGUNDA AUDIENCIA LA CLAVE PASÓ POR LA CAMIONETA DE APONTE

Los testigos estuvieron dirigidos a determinar la propiedad del rodado en poder del imputado. Las características del vehículo. Y las circunstancias en las que se pudo haber producido el impacto contra la moto de la víctima. Aponte estuvo presente pero no habló

El Tribunal Oral Criminal N° 1, Unipersonal, continuó con las audiencias de debate donde se intenta dilucidar las circunstancias que llevaron a la muerte del joven Gastón Galeano, cuando circulaba en moto por el acceso de 30 de Agosto y fue embestido por un vehículo que se fue del lugar sin auxiliarlo.
En la segunda jornada de debate el tema central fue la camioneta que fue secuestrada en la causa y que, según la hipótesis del fiscal Walter Vicente, fue la que embistió y mató a Galeano; y que fuera propiedad de Luis Víctor Aponte, único imputado en el expediente. Aponte estuvo también hoy presente en la audiencia, se sentó junto a su abogada, Liliana Paz, Defensora Oficial, escuchó todo casi sin inmutarse, por momentos asintiendo o negando con la cabeza, y sin dirigir una sola palabra.
Entre los testigos, desfiló el dueño de la concesionaria que le vendió la Ford Ranger negra doble cabina a Aponte en 30 de Agosto, quien por momentos fue advertido por el juez que preside el debate, Pedro Alejandro Gutiérrez, por la posibilidad de ser sancionado con el delito de falso testimonio o reticencia ya que ante una consulta puntual repetía: “no me acuerdo”, y otros detalles de las mismas circunstancias los tenía claramente presentes.
De todas maneras, Ocantos salió airoso y terminó contando, en lo medular de su testimonio, que había recibido una llamada telefónica de Aponte, luego de que la Policía secuestrara en Córdoba la camioneta que le había comprado, donde le manifestaba su situación con la Justicia y le hacía algún pedido en particular, ya imaginando un proceso judicial.
También declaró el primer dueño de la camioneta secuestrada. Se trata del tambero Marcelo García, quien también contó haber recibido una llamada de Aponte donde el imputado le comentaba la situación que ocurría con la Justicia por el caso Galeano. García confesó que esa comunicación lo sorprendió, que fue la única vez en su vida que habló por teléfono con Aponte, y que interpretó que lo habían llamado por alguna razón o para pedirle algo. “Si te llegan a llamar por la camioneta…”, le habría dicho Aponte, frase que no terminó porque García prefirió no seguir con el tema en ese momento.
Los dos, Ocantos y García, confirmaron que mientras la Ford Ranger secuestrada estuvo en su poder, no había tenido daños de chapa y pintura, y que al verla una vez que estuvo en poder de la Justicia, observaron detalles de repintado, una óptica cambiada, un espejo retrovisor que no era el original y una puerta que no cerraba bien. Además, detalles en un guardabarros.
Luego pasaron dos peritos de la Policía Científica. Ambos, por separado, fueron muy claros en sus testimonios en relación a los daños de la Ford Ranger secuestrada y que se supone que es la que atropelló al malogrado futbolista del club La Gloria. 
Fue Juan Ignacio Tesio quien dio las mayores precisiones explicando que en la cinta asfáltica del acceso Dutra encontraron una huella de frenado de idénticas características a la camioneta que está en cuestión. Y dio una teoría de cómo pudo haber ocurrido el accidente y cómo ese rodado chocó contra el acoplado de un camión y la moto de Gastón Galeano.
Además, explicó que cuando se hizo una reconstrucción del hecho en un peritaje realizado en la pista del aeródromo, se detectó en la camioneta un rayón debajo del espejo retrovisor que había sido cambiado que coincidía con el manillar izquierdo de la moto, de abajo hacia arriba. También tenía un abollón abajo del espejo retrovisor producto del impacto con el cuerpo de la víctima fatal.
Técnicamente se produjo una “colisión por raspado”. Y el perito dio precisiones y detalles que podrían ser determinantes a la hora de sopesar el material que obra en el expediente para que el magistrado tome una decisión en su veredicto.