El bloque que responde al Ejecutivo explicó cómo se fueron acreditando las partidas. Y los opositores criticaron la eficiencia y la sub ejecución del gasto
En el inicio del debate más caliente en el HCD, el concejal Claudio Figal, del bloque Cambiemos+, se había dirigido al oficialismo con una comparación: “muchachos… miren la tortuga porque se les está escapando… Se les escapó el gasto porque entre lo que se percibió y lo que se gastó hay un déficit de 57 millones de pesos de gestión y en obras”. Y advirtió: “si esto va a continuar y lo multiplicamos por los trimestres que faltan, cuidado porque la fiesta de hoy la pagamos los vecinos los años que vienen”.
El argumento luego fue sostenido por un documento que firmó toda la oposición para rechazar la Rendición de Cuentas del año pasado donde se precisó que “se superó el monto global aprobado en gasto en Personal y por primera vez resulta importante los servicios de deuda superando al presupuesto por 15.4 millones de pesos”.
“El superávit de 51 millones no resulta de una ejecución eficiente sino de solo una sub ejecución de cuentas afectadas, entre ellas el préstamo recibido de 30 millones, y entre esas sub ejecuciones también figuran los 16 millones de pesos del Fondo Educativo”, señala la resolución conjunta.
A todo esto, el oficialismo contrapuso la interpretación de los mismos números al señalar que “el superávit de 51 millones no responde a una realidad económica sino a cuestiones relacionadas con el ingreso o egreso de partidas de fondos afectados fuera de término, o aprobación de obras que llevaron largos tiempos de trámites”.
“El caso más notorio son los 16 millones del Fondo Educativo donde la obra de la escuela N° 7 de 30 de Agosto recién fue aprobada en su parte técnica en el mes de octubre de 2018, pero paralelamente fueron ingresando los fondos por vía de coparticipación y, tratándose de una cuenta de fondos afectados, no pudieron ser aplicados a su destino hasta no contar con los planos aprobados”, resumió el oficialismo.
Sintetizando, y pasando en limpio, el concejal Zambiasio explicó: “así como para el ejercicio 2017 no era real un déficit de 37,9 millones de pesos, tampoco lo es para el ejercicio 2018 un superávit de 51,3 millones. La realidad del año pasado es que el excedente fue de 9,7 millones, vale decir, la diferencia neta entre Ingresos y Gastos corrientes”.
“Igualmente un resultado final que acredita la prudencia en el manejo de los fondos públicos no debe ser destacado como un mérito en sí mismo, sino como el cumplimiento de los deberes de un buen funcionario público”, cerró.