Se trata de Sandra Moleker y Fabián Verhulst quienes tienen un proyecto productivo textil. Los dos se sobrepusieron a problemas de salud y se reencontraron en el telar. La conmovedora nota resalta a instituciones de nuestro medio como LIPOLCC y GENAP. Emocionante
Sandra Moleker y Fabián Verhulst son dos emprendedores locales que integran la incubadora de empresas que coordina el Municipio y hoy son noticia en el diario La Nación, en una extensa crónica que narra su historia de vida y el nacimiento del proyecto textil de ambos: Caleutum, que significa “transformación”.
Ambos se sobrepusieron a problemas de salud y se reencontraron en el telar, la herramienta que se transformó en la salida laboral y una forma sana de vivir.
En la nota, escrita por la periodista Carina Durn para el segmento “Grandes Esperanzas”, se repasa las dificultades que tuvieron que padecer los vecinos de Trenque Lauquen y cómo fueron sobreponiéndose, con una narrativa atrapante y por momentos conmovedora y emocionante. Imperdible.
La nota resalta también a varias instituciones de nuestra comunidad por su labor solidaria y desinteresada: menciona a LIPOLCC y GENAP. La ayuda que brindó LIPOLCC en un proceso doloroso y en momentos en que la ciudad no contaba con un Centro de Radioterapia (ahora eso se logró y significa un enorme salto de calidad para pacientes oncológicos de Trenque Lauquen y la zona).
También hace hincapié en los incentivos y contención que aportó GENAP con una atención integral, permanente y gratuita para el paciente y su familia. “Creo que en las terapias que aprendí en GENAP me prepararon para sobrellevar esta nueva etapa con mucha tranquilidad y paciencia”, dice Sandra en un tramo de la extensa entrevista.
Los primeros párrafos del informe elaborado por el diario La Nación:
Hace 30 años, un 14 de febrero, los caminos de Sandra Moleker y Fabián Verhulst se cruzaron casi por casualidad en un pueblo del oeste de Buenos Aires llamado Fortín Olavarría. La distancia que los separaba no impidió que se enamoraran profundamente y decidieran formar una familia. Fue así como, apenas unos años después, se establecieron en Trenque Lauquen y tuvieron dos hijos varones.
Todo parecía marchar bien para ellos, a pesar de los sacrificios que les demandaba la vida. Contratiempos que, a fuerza de disciplina y hábito, pudieron sobrellevar en lo cotidiano. Desde siempre, Sandra se había desempeñado como docente de grado, mientras que Fabián trabajaba en establecimientos agropecuarios. “Durante casi 17 años vivimos prácticamente separados; mis hijos y yo en la ciudad y Fabián en un establecimiento rural a varios km. Nos veíamos dos o tres veces por semana. Ya estábamos acostumbrados a esta vida y aparentemente vivíamos felices. Pero algo inesperado sucedió y transformó nuestras vidas”, revela Sandra.
La nota completa puede visualizarse en el siguiente link: https://www.lanacion.com.ar/2197565-cuando-su-marido-tuvo-acv-ella-le