Más de setenta jóvenes, acompañados por universitarios y adultos, participan desde el pasado fin de semana de una experiencia misionera en la ciudad de Salliqueló. El grupo —integrado por chicos de entre 15 y 17 años procedentes de Trenque Lauquen, Tres Lomas, Pehuajó y la propia Salliqueló— comenzó la actividad con una pequeña convivencia que sirvió para afianzar la fraternidad y preparar las jornadas de trabajo pastoral.

La misión se desarrolla casa por casa: los misioneros recorren los barrios para encontrarse con las familias, compartir el día a día y ofrecer la presencia y la palabra. En paralelo, visitan el geriátrico “Papa Francisco”, donde establecen un vínculo cercano con sus residentes; realizan catequesis con los niños a través de juegos y propuestas lúdicas; y organizan actividades con adolescentes y jóvenes en la plaza del pueblo. Cada jornada culmina con la participación en la liturgia de la misa y el rezo comunitario del Rosario junto a la comunidad parroquial.
La comitiva está acompañada por dos sacerdotes y dos seminaristas diocesanos que guían pastoralmente la experiencia. “Es una gracia total”, relató una de los coordinadores, subrayando la emoción que despierta el encuentro intergeneracional y el impacto que provoca en los misioneros y en los vecinos. Este es el segundo año consecutivo que el grupo visita Salliqueló, consolidando un vínculo que se siente ya como permanente entre comunidades.

Los organizadores destacaron el valor de la participación: la propuesta combina formación, servicio y oración; propone a los jóvenes aprender a ser presencia en la vida del otro y a transformar la fe en gestos concretos de acompañamiento. También enfatizaron su agradecimiento a toda la comunidad que los recibió y colaboró, “no sólo a la comunidad parroquial, sino a cada vecino que abrió su casa y su corazón”. Solicitaron, además, que la comunidad los tenga en sus oraciones: “Rezamos por ustedes y esperamos que recen por nosotros para poder seguir siendo presencia”, pidieron.
La misión concluye este domingo 25 al mediodía, cuando el grupo regresará a Trenque Lauquen tras haber compartido tiempos de formación, fraternidad y servicio que, aseguran sus participantes, enriquecen tanto a quienes reciben la visita como a quienes la realizan. Quienes deseen acompañar o acercarse a las actividades pueden sumarse a las celebraciones y al rezo del Rosario que se comparte diariamente con gente de la parroquia.
