Con modos y aires de diplomática, estilo elegante y verba embaucadora, una mujer se presentaba como gestora conocida o vinculada a la comunidad consular de Italia, requería adelantos en distintos momentos del trámite y, con el paso del tiempo, no entregaba las carpetas ni la documentación prometida. Varias víctimas relatan que, pese a los reiterados pedidos, nunca recibieron las partidas o traducciones que se habían abonado.

En las múltiples denuncias de vecinos que la contrataron para gestionar trámites de ciudadanía italiana y aseguran no haber recibido lo prometido, los denunciantes relatan pagos en efectivo y transferencias bancarias por adelantado para la confección de carpetas, traducciones y gestión de turnos consulares; en varios testimonios aparece la cifra acumulada que supera los $300.000 por persona en algunos casos, y se detallan movimientos por transferencias y giros por Western Union.
La pesquisa preliminar, llevada adelante por la UFI N° 5 a cargo del fiscal Manuel Iglesias, señaló que la mujer habría residido en el exterior en periodos intermitentes (con viajes a Perú, Brasil y Europa), circunstancia que los denunciantes consignan como parte del entramado que dificultó la obtención de respuestas.
Las autoridades instan a quienes crean haber sido víctimas de hechos similares a formalizar la denuncia con la mayor cantidad de documentación respaldatoria, mientras la investigación avanza para determinar responsabilidades y el destino del dinero denunciado.