NOTA DE OPINIÓN: EL COVID EXPUSO LA SOCIEDAD ADULTOCÉNTRICA EN LA QUE VIVIMOS

Hace un año la vida se congeló en muchos aspectos, pero en especial para los chicos y chicas… que tuvieron que suspender el centro de su vida: la escuela presencial.
Y lo transitaron como pudieron: solidarios porque les explicamos que era para cuidar a las personas de riesgo.

Padres y madres hicimos malabares para sostenerlos anímicamente: a peques y adolescentes, para todos fue muy duro… y más que para cualquier grande, porque ellos todavía no tienen los conocimientos ni recursos emocionales de una persona adulta.

aula clases escuela
Imagen de archivo

Con el verano se relajó un poco la situación, y sintieron “algo” de normalidad. Pero lo más esperado fue el retorno a la escuela, que no es como la que conocían: van una semana sí y otra no, tienen que usar barbijo en forma permanente, burbujas, distancia con los compañeros, no se puede compartir…

Entonces, cuando los casos Covid empiezan a subir en forma exponencial en nuestro país, y ven a los de riesgo que no se cuidan –no usan barbijo, no respetan burbujas, comparten el mate- y ponen en peligro esta semi normalidad que recuperaron…

¿Qué les decimos… que se cuidaron de gusto? ¿Qué las restricciones sólo se aplican a ellos (a quienes además se “responsabiliza” del aumento de casos)? ¿Cómo volvemos al argumento de la solidaridad si los adultos no lo son con ellos?

Claramente esta sociedad gira en torno a las personas adultas; niños, niñas y adolescentes siguen siendo ciudadanos de segunda. Sus derechos vienen después de los derechos de los adultos… y en algún momento y lugar, después de los perros.

*Por Ana Cecilia Bajlec

Foto de tapa de archivo