NUEVAS REVELACIONES DEL ROBO AL MATRIMONIO EN PLENO CENTRO: LOS LADRONES SE CAMBIARON LA ROPA ANTES DE ESCAPARSE

La pesquisa sigue su curso. Creen que hubo un datero. Los pormenores de cómo fue la secuencia de hechos en el interior de la vivienda, mientras se perpetraba el atraco

La investigación por el robo a un matrimonio en su vivienda del centro de la ciudad sigue su curso y en las últimas horas se conocieron nuevas revelaciones de cómo ocurrieron los hechos en el interior del domicilio y cómo actuaron los dos delincuentes, al cumplirse una semana del robo.

Los ladrones se fueron con 140 mil pesos en efectivo que correspondían a una operación que había hecho la mujer, que es Escribana, apenas 5 días antes. Sólo ella sabía dónde estaba escondido el dinero y fue quien terminó entregando el fajo de billetes para que los delincuentes se fueran del lugar. También se llevaron dos relojes.

Cuando ingresaron a la casa, a primeras horas de la mañana del 14 de enero pasado, los ladrones dejaron al matrimonio de Eduardo “Pechito” Abásolo y Lidia Menna en un dormitorio de la planta alta, los maniataron y los taparon con cubrecamas de la misma vivienda, para que no les vieran los rostros, según pudo reconstruir DataTrenque.

En un momento, el hombre se soltó sus ataduras de las manos, uno de los atracadores lo advirtió, y lo golpeó duro, con un objeto contundente, a la altura del ojo izquierdo, dejándole una herida leve.

La mujer, que padece diabetes, comenzó a sentirse mal y nerviosa desde el primer momento, hasta el punto en que llegó a gritar por la desesperación de la situación y estuvo por descomponerse. Para calmar los ánimos, uno de los delincuentes se acercó, se mostró amable y le ofreció un vaso de agua. Luego le dijo concreto: “nos dan la plata y nos vamos, no somos de acá, lo único que queremos es la plata”.

Con el botín en su poder, los delincuentes se cambiaron sus ropas, dejaron las prendas mojadas que vestían y se colocaron una muda nueva que habían traído. Luego guardaron todo en mochilas, pidieron las llaves de la puerta principal, y se fueron caminando por la calle San Martín, dejando las llaves colocadas en la puerta de acceso, del lado de adentro, de acuerdo a los datos a los que accedió DataTrenque de fuentes del caso.

La policía de investigaciones y los instructores de la UFI Nº 4, a cargo del fiscal Walter Vicente, siguen el caso de cerca, revisando imágenes de cámaras de seguridad, tomando testimonios y repasando los indicios colectados en el lugar del hecho, como rastros dactilares, entre otros. Por la información que manejaban, se sospecha que hubo alguien que pasó la data. Llama la atención la serenidad con la que actuaron los cacos.