UN EMPRESARIO DE TRENQUE LAUQUEN ES EL NUEVO DUEÑO DE LA AGENCIA DE AUTOS CALAMARI

Se trata de Diego Kalhawy. La concesionaria de la marca Renault está emplazada en Santa Rosa. Seguirá con el mismo nombre y conservando todas las fuentes laborales

El empresario pellegrinense radicado en Trenque Lauquen, Diego Kalhawy, se convirtió en el nuevo propietario de la firma Calamari S.A., la agencia de autos de Santa Rosa que tiene la representación de Renault y que actualmente se encuentra en concurso de acreedores.

CALAMARIKalhawy tiene una agencia multimarca en Trenque Lauquen sobre ruta 5 entre las dos rotondas y una sucursal céntrica en la esquina de Villegas y 25 de Mayo, y a partir de ahora tendrá la representación de Renault en nuestra ciudad, Santa Rosa y 9 de Julio.

La operación se cerró en las últimas horas. La agencia mantendrá el nombre y todas las fuentes laborales, que son alrededor de 50.

La firma pasó numerosos vaivenes económicos en los últimos tiempos y está en concurso judicial.

El pasado 16 de octubre, la Sala B del Superior Tribunal de Justicia anuló -por falta de fundamentación- el fallo del TIP (Tribunal de Impugnación Penal) que había revocado la sentencia por la que el empresario Miguel Calamari accedió a la suspensión del juicio a prueba. Ahora el TIP deberá dictar otro fallo.

El caso es intrincado, con idas y vueltas. El juez de Audiencia Andrés Olié le concedió la suspensión del juicio a prueba a Miguel Ángel Calamari (titular de la concesionaria) por el término de tres años y a Gustavo Ariel Pereira, por el término de un año en una causa por el delito de “uso de documento público falsificado en concurso ideal con estafa en dos hechos” en perjuicio de los bancos de La Pampa y Macro y del exsocio Miguel Díaz (también dueño de una red de concesionarios Renault). La maniobra, entre 2015 y 2016, fue por 8,6 millones de pesos.

Entre 2015 y 2016, el empresario y excandidato a gobernador emitió unos 200 cheques “voladores” que llevó a la firma de autos a un concurso preventivo. Se presentaron un total de 49 acreedores que reclamaron unos 80 millones de pesos.

Una demanda del BLP dio lugar a la acusación por estafa. Pereira y Díaz eran socios de Calamari. El fiscal Guillermo Sancho en su oportunidad señaló que Pereira y Calamari presentaron, ante los dos bancos, firmas truchas de Díaz para aliviar a la firma pampeana.

El juez de Audiencia Andrés Olié concedió la suspensión del juicio a prueba a Miguel Ángel Calamari por el término de tres años y a Gustavo Ariel Pereira, por el término de un año.

Los abogados representantes de la parte querellante -Banco de La Pampa- interpusieron un recurso de impugnación ante el TIP por entender que existió una errónea aplicación de la ley, ya que los imputados se enfrentaban a un pronóstico de sentencia con tres hechos que concursaban entre sí y porque “la reparación ofrecida era irrazonable, irrisoria y desproporcionada”. Calamari y Pereira ofrecieron el 10% del monto por el que afectaron al BLP.

El Tribunal de Impugnación Penal aceptó la apelación del Banco de La Pampa, e hizo lugar la pretensión formulada revocando la suspensión del juicio a prueba. El abogado José Mario Aguerrido fue en casación al STJ contra ese fallo del TIP.

Allí, la Sala B del STJ -integrada por la jueza Elena Fresco y el juez Hugo Díaz- consideró que “de una lectura de las razones esgrimidas por el tribunal revisor, se advierte una escasa argumentación para definir la decisión que dispuso la revocación del beneficio en cuestión” y ordenó un nuevo fallo.

INFORMACIÓN Y FOTO DE EL DIARIO DE LA PAMPA