La Legislatura de la provincia de Buenos Aires tiene entre manos un proyecto que busca regularizar el funcionamiento de los cinemómetros (radares) y anular las fotomultas encubiertas.

La iniciativa busca modificar los artículos 28 y 28 bis de la Ley 13.927 de Tránsito, imponiendo cuatro requisitos para que un equipo de fiscalización opere de manera legal en la Provincia:
Fundamentación técnica: Los radares no podrán instalarse de forma arbitraria o escondida. Deberá existir un informe de siniestralidad que justifique objetivamente su emplazamiento en un tramo específico para prevenir accidentes.
Precisión metrológica: Los cinemómetros deberán contar con una verificación técnica de funcionamiento con una periodicidad máxima de seis meses, a cargo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

Visibilidad anticipada: El dispositivo deberá estar anunciado mediante señalización vertical informativa situada a una distancia mínima de 500 metros antes del punto de medición. Además, queda prohibido fiscalizar velocidades sin garantizar una transición gradual y progresiva de las máximas permitidas.
Transparencia digital: La autoridad de aplicación estará obligada a publicar en su sitio web un registro permanente y accesible con la georreferenciación, el número de serie y los certificados de homologación vigentes de todos los radares de la Provincia.
En los fundamentos del proyecto se subraya que la seguridad vial jamás debe confundirse con un fin recaudatorio.