CERRÓ LA ESTACIÓN DE SERVICIO ORO TRAS 49 AÑOS DE TRAYECTORIA COMERCIAL

La empresa llegó a tener 3 estaciones de servicio en la ciudad y la ruta. Hasta último momento negociaron con Gulf pero no hubo acuerdo. Dejó sin trabajo a empleados de hasta 36 años de antigüedad

oil frenteLa estación de servicio “ORO” ubicada en la esquina de Oro y Gardel bajo la bandera de la marca OIL cerró tras 49 años de vigencia y luego de intentar sortear una serie de dificultades económicas a las que se vio sometida en los últimos años como producto de trabajar bajo la marca de Cristóbal López.

La estación de servicio, fundada por Mario Rubio y Edgardo Sanchez Trapez el 1° de noviembre de 1969 con capitales trenquelauquenses, estaba vendiendo en la actualidad entre 70 y 100 mil litros de combustible al mes cuando supo llegar a comercializar más de 500 mil promedio, con picos de hasta 600 mil en sus mejores épocas.

oil archivoHasta hace una semana trabajaban allí 4 empleados, todos con antigüedad: 21, 26, 28 y 36 años en la empresa cada uno. La mayoría vivieron la época de esplendor comercial y supieron adaptarse a los cambios, pero también sufrieron en carne propia la debacle actual cuando por ejemplo la estación de servicio estuvo 20 días sin gasoil, en marzo del año pasado, producto de la política comercial del proveedor. Y esas vivencias eran compartidas con los 4 socios que estuvieron siempre a la par realizando tareas administrativas y de atención al público.

Las cosas fueron de mal en peor a partir de 2012 y ahora, las puertas están cerradas, los conos impiden acceder a la playa de surtidores y diarios viejos tapan la vista al salón de ventas. Solo los socios están yendo a poner papeles en orden y cumplimentar los pagos y cobros pendientes.

oil archivo aficheLa empresa fue fundada con la marca de Isaura con la que trabajó la mayor cantidad de años de su trayectoria comercial. Luego fue EG3, pasó a Petrobras y cerró como OIL. Las tratativas con la marca Gulf, que está comprando el remanente de OIL en el territorio nacional, no llegaron a buen puerto.

La sociedad, que en la actualidad está en manos de Juan Pacheco, Mario Distasio, Ricardo Márquez y Lucía Rubio (hija de Mario, el fundador), llegó a contar con 3 estaciones de servicio: la de Oro y Gardel, la de Tala y Vicente López cerca del camping de Barrio Alegre (que se mantuvo abierta 32 años, hasta 2017), y otra en la ruta nacional N° 33 (que funcionó sobre finales de los años 80) a metros de donde hoy está la planta de asfalto municipal. Y llegó a mover diariamente dos camiones petroleros: uno de 36 mil litros y otro de 8 mil litros.

Los factores que atentaron contra la continuidad comercial comenzaron a sentirse a partir de 2012 cuando pasan de ser Petrobras a Oil y se intensifican con el correr de los años hasta llegar a 2015 cuando el precio del combustible al público sube notoriamente, colocándose muy cerca de los valores de Shell.

oil barrio alegre“El negocio fue cambiando y la empresa no se supo adaptar y nos arrastró a nosotros”, señala Lucía Rubio mientras revisa una pila de papeles de su escritorio. Y sigue: “hubo nuevas modalidades como por ejemplo el canje de combustible por semillas que otras petroleras utilizaban y nosotros no podíamos, eso nos quitó clientes del campo”.

La venta para esas épocas comenzó a bajar también con el impacto del “precio patagónico” en 2016. “Muchos camioneros clientes de años comenzaron a cargar en Catriló, haciendo un viaje corto y obteniendo valores muy favorables”, recordó Rubio.

Otro de los factores que llevó al cierre de la empresa fue la quiebra de clientes importantes que no pagaron sus deudas.

Pero tal vez la estocada final se la dio la causa judicial contra Cristóbal López cuando se cierra la refinería San Lorenzo y se le impide seguir comprando combustible. “Aunque se dispuso que se le adquiriera el combustible a DAPSA la cuestión ya no era igual porque era una nueva relación comercial y había que comprar el viaje de combustible, unos 35000 litros, por adelantado, mientras que el trato con los clientes de mayor consumo era de cuenta corriente, con plazos variables de acuerdo con la actividad comercial de aquellos”, relata Rubio. Y confiesa: “eso nos terminó de complicar”.

oil surtidorAhora el sonido de los caños de escape y los motores encendidos, las charlas de café, el ir y venir de la gente, los bocinazos entre saludos y charlas con clientes de antaño quedarán en el recuerdo sumidos en el silencio actual, tras 49 años de prosperidad comercial.