SE INAUGURÓ LA CÁRCEL PARA JÓVENES DE 18 A 21 AÑOS: MIRÁ CÓMO ES EN EL VIDEO

Está ubicada en la localidad bonaerense de Campana. Busca promover la reinserción social de los detenidos a través de la educación y talleres laborales

up57La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, inauguró en la ciudad de Campana un nuevo penal modelo para jóvenes de 18 a 21 años, destinado a promover la reinserción social de los detenidos mediante la educación y el desarrollo de talleres laborales.
La Unidad Penitenciaria 57 estará destinada al alojamiento de unos 600 jóvenes de entre 18 y 21 años que tendrán la posibilidad de completar estudios secundarios y terciarios y capacitarse en talleres laborales, para facilitar su reinserción social al momento de que se cumplan sus condenas.
La Unidad Modelo de Campana alojará a 616 jóvenes de 18 a 21 años, de sexo masculino, que estén cumpliendo una pena menor a los cinco años de reclusión, relacionada con delitos como robos, hurtos o encubrimientos.
Para ingresar al programa desarrollado en el nuevo penal, los internos deberán firmar un “acta de conformidad” con la que se comprometerán a cumplir pautas de convivencia como el respeto de horarios y tareas del pabellón, la asistencia a las actividades educativas, laborales, de capacitación y deportivas, más las reglas relacionadas al aseo personal, limpieza de los lugares comunes y cuidado edilicio.
La unidad ofrecerá a sus internos las herramientas necesarias para que “puedan empezar una vida lejos del delito”, desde sus cuatro módulos que incluirán celdas, aulas, talleres y un polideportivo central.
Las salas de clase conformarán una escuela con capacidad para 480 internos -la más grande del Servicio Penitenciario Bonaerense- y un aula taller móvil donde se dictarán cursos de alfabetización digital.
Los talleres de trabajo, en tanto, ocuparán más de 800 metros cuadrados y tendrán una capacidad para 200 jóvenes.
Al inicio de la gestión, las 55 cárceles de la provincia de Buenos Aires tenían problemas edilicios graves y estaban en estado de abandono. No contaban con los elementos básicos para garantizar la seguridad del personal penitenciario y los internos. No había candados suficientes para el cierre de rejas, puertas y portones, y los agentes no poseían los insumos mínimos para cumplir sus funciones y proteger su seguridad.