UNA MÉDICA TRENQUELAUQUENSE EN UNA MESA DE DEBATE EN EL CONGRESO POR EL DESTINO DE LOS EMBRIONES CONGELADOS

Stella Lancuba fue la principal oradora. Pidió que se regule para resolver una contradicción del sistema actual. Y citó ejemplos de lo que ocurre en otras partes del mundo

La médica trenquelauquense y presidenta de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, Stella Lancuba, fue una de las principales oradoras en una jornada de debate organizada en el Congreso de la Nación para presentar un proyecto de ley para regular el destino de los embriones no implantados por tratamientos de fertilización asistida.

La iniciativa del diputado nacional por el Frente para la Victoria, Daniel Filmus, pretende llenar el vacío legal que existe en torno a cuál es el destino de ese material biológico si, por la causa que fuera, sus titulares deciden no hacer uso de él.

lancubaEl proyecto fue presentado en el marco de una mesa debate acerca de las propuestas, de la que participaron los especialistas Stella Lancuba, presidenta de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER); Hernán Dopazo, investigador del CONICET; Marisa Herrera, abogada especialista en Derecho de Familia, y Teresa Bravo, vicepresidenta de la Asociación Civil Sumate a Dar Vida para pacientes con dificultades para concebir.

La trenquelauquense Lancuba explicó que “la criopreservación embrionaria o congelamiento embrionario es una metodología de laboratorio ampliamente establecida en el mundo, que busca aumentar la efectividad de los tratamientos de fertilización asistida y minimizar sus riesgos, tales como el embarazo múltiple y otras complicaciones maternas y de los niños nacidos”.

“Como resultante de  la falta de un marco regulatorio en el tema,  el cual solo puede dirimirse en el ámbito legislativo, se genera incertidumbre en pacientes y equipos médicos para llevar a cabo la decisión de realizar una fertilización asistida cuando el caso lo requiere”, resumió la presidenta de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva.

Según Lancuba, “los centros de fertilidad que reportan datos a la SAMER están expectantes. Mantienen los embriones congelados hasta tanto exista un marco regulatorio, entendiendo que las decisiones sobre embriones criopreservados corresponden a los criterios autónomos de las personas”.

Durante el debate, Lancuba explicó que, por ejemplo, Japón deriva los embriones a investigación si luego de tres años de congelamiento los padres prospectivos no renuevan su mantenimiento o la paciente supera la edad reproductiva. Estados Unidos y Brasil cuentan con reglamentaciones similares, por lo que se propone analizar la posibilidad de derivar los embriones abandonados en Argentina al sistema científico nacional para investigación en células madre, bajo el marco legal que corresponda.

“Les pido a nuestros legisladores que dejen de lado creencias personales filosóficas y religiosas, respeten otros argumentos y resuelvan la contradicción: por un lado, la ley brinda el acceso a los tratamientos de fertilización asistida, pero por el otro no regula las opciones de destino de los embriones congelados”, señaló Lancuba. Y cerró: “esto impacta originando conflictos asistenciales  e ineficiencia. Los datos son contundentes: promueve el abandono. Por eso ahora falta recorrer la segunda parte del camino y es que el Poder legislativo tome una decisión legal integral en términos de equidad”.